(BUENOS AIRES).- Enzo Díaz quedó fuera de los planes de Dorival Júnior en San Pablo, que busca interrumpir su contrato antes de tiempo. La salida todavía no se concretó porque el lateral izquierdo pretende recibir un resarcimiento económico y las partes no coinciden en el monto.
La rescisión enfrenta dos posiciones distintas. Díaz espera una propuesta económica acorde para aceptar la salida, mientras que el club brasileño intenta reducir su masa salarial y considera que desprenderse del defensor es una de las medidas necesarias para avanzar con ese objetivo. El futbolista todavía tiene más de dos años de contrato por delante.
El jugador tampoco forma parte de la actividad habitual del plantel. Díaz no participa actualmente de los entrenamientos de San Pablo y permanece en Argentina, a la espera de que se defina su situación contractual. La negociación, por ahora, no tiene un acuerdo que permita confirmar su salida.
San Pablo entiende que todavía debe negociar las condiciones de la rescisión. La institución busca que la interrupción del vínculo le permita bajar sus gastos salariales, pero el defensor pretende cobrar una compensación antes de aceptar quedar libre. Esa diferencia mantiene trabada la definición.
Los mercados de pases cerrados complican todavía más el escenario. Encontrar un nuevo equipo de inmediato aparece como una alternativa difícil para el defensor, que en las últimas semanas también había despertado el interés de Racing. Díaz priorizó otras opciones y apuntó a continuar su carrera fuera de Sudamérica, pero las principales ventanas internacionales fueron cerrando durante septiembre.
El interés de Racing no avanzó porque el lateral había elegido buscar una alternativa fuera de la región. Con los principales mercados internacionales ya cerrados, esa decisión redujo las posibilidades de encontrar un destino inmediato mientras continúa la negociación con San Pablo.
Las alternativas para resolver el conflicto
El futuro inmediato depende de la negociación con San Pablo. Si las partes alcanzan un acuerdo económico, el lateral quedará libre y podrá buscar un nuevo destino en el próximo mercado. Si no logran destrabar las condiciones de la rescisión, Díaz deberá regresar a Brasil para continuar vinculado contractualmente con el club.
La situación también condiciona la actividad del futbolista. Mientras espera una respuesta, Díaz permanece en Argentina y no se entrena con el plantel paulista. La resolución puede llegar mediante un acuerdo que termine el contrato o con su regreso a Brasil para cumplir el vínculo vigente.
Enzo Díaz había llegado al conjunto paulista a comienzos de 2025, después de su paso por River, y consiguió una participación importante. Durante esa primera etapa disputó 76 partidos con la camiseta del Tricolor. En ese período convirtió un gol y aportó ocho asistencias.
Su recorrido inicial en San Pablo contrasta con el presente, ya que pasó de tener continuidad a quedar fuera de la consideración del entrenador. La falta de participación actual se suma al desacuerdo económico y a la dificultad para encontrar otro club en este momento del calendario.
La operación con River
La operación entre River y San Pablo se concretó a comienzos de 2026 e involucró a tres futbolistas que estaban a préstamo. River se quedó con Giuliano Galoppo, mientras que el club brasileño adquirió los derechos de Enzo Díaz y Gonzalo Tapia.
Pocos meses después, Galoppo fue cedido a Atlanta United y Tapia pasó a Columbus Crew, por lo que ninguno de los tres permanece en los equipos que concretaron aquel movimiento. La definición pendiente es la salida de Díaz, que todavía debe acordar con San Pablo las condiciones económicas de la rescisión.
Hasta el 30 de septiembre de 2026, el lateral continúa en Argentina sin una resolución contractual. Las partes deberán definir en las próximas semanas si acuerdan su liberación o si el jugador retorna a Brasil para seguir ligado al club.
