RIVER PLATE

«Está bajo la lupa»: Pablo Longoria perdió la confianza de la comisión directiva de River y ¿arma las valijas?

 
 
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La reestructuración futbolística que River Plate inició en abril con la incorporación de Pablo Longoria atraviesa su momento más crítico. Aunque el directivo español de 40 años llegó con el objetivo de aportar su experiencia europea en áreas de scouting, análisis de datos y mercado de pases, su permanencia en el club quedó bajo un riguroso análisis por parte de la comisión directiva.

A pesar de haber mantenido un perfil bajo sin presentaciones formales ante la prensa, la labor de Longoria junto a su asistente Domingo Catoira comenzó a generar dudas en la cúpula dirigencial encabezada por Stefano Di Carlo y Jorge Brito. Especialmente, esto ocurrió tras los duros golpes deportivos en la Copa Argentina y la Copa Sudamericana.

Según reveló el periodista Renzo Pantich, si bien desde las entrañas del club desmienten un despido inminente en este momento, confirman que el trabajo del ejecutivo español está siendo auditado de cara al armado de la temporada 2027. En este sentido, las principales diferencias radican en la ejecución del último libro de pases. Allí surgieron fuertes discrepancias internas ante propuestas formales llegadas desde Medio Oriente por futbolistas clave como Lautaro Rivero y Lucas Martínez Quarta.

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Renzo Pantich, periodista de River.

En paralelo, la gestión de las rescisiones y préstamos de los jugadores marginados del plantel profesional tampoco alcanzó los resultados esperados en plazos ni en montos para las arcas del club. Por otro lado, varios futbolistas terminaron marchándose en condiciones desfavorables, mientras que casos de alto perfil como el de Matías Viña continúa sin resolución. Viña se sigue entrenando de manera diferenciada en el predio de Cantilo. Cabe destacar que Fabricio Bustos resolvió su destino, pero se marchó libre.

¿Qué plazo le pusieron a Pablo Longoria en River?

La apuesta inicial de la dirigencia millonaria buscaba modernizar la captura de talentos e integrar de manera fluida las divisiones inferiores con la Primera División. Sin embargo, la falta de claridad pública sobre su rol sumada a los desaciertos en la depuración del plantel terminaron por desgastar la relación entre las partes.

Si bien Longoria continúa ejerciendo sus funciones en el día a día, el cierre del año será determinante para el futuro de la estructura deportiva. En la CD no dudarán en ejecutar un golpe de timón si consideran que el modelo actual no responde a lo que necesita el club.

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Francescoli y Longoria