Estudiantes de La Plata se mueve en el mercado para reforzar su defensa de cara a las semifinales de la Copa Libertadores y uno de los nombres que tomó fuerza es el de Marcos Rojo. El defensor de Racing aparece como una alternativa para cubrir las bajas que tendrá el equipo frente a Flamengo, aunque su regreso al club donde se formó no sería del todo sencillo.
La dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón ya tomó contacto con el entorno del futbolista para conocer las condiciones de una eventual salida de la Academia. Rojo es una de las opciones que analiza el Pincha después de que Carlos Izquierdoz quedara lejos por la postura de Lanús.
El principal problema de Estudiantes está en la defensa: Leandro González Pírez y Tomás Palacios están suspendidos para el partido de ida ante Flamengo, por lo que el club busca sumar experiencia para afrontar una instancia decisiva.

La condición para que Marcos Rojo vuelva a Estudiantes
Según trascendió en las últimas horas, Estudiantes considera necesaria una disculpa pública de Rojo para avanzar con su regreso. El gesto sería uno de los puntos determinantes de la negociación y serviría para recomponer la relación del defensor con el club y sus hinchas.
La operación tampoco depende solamente de esa condición. Rojo tiene contrato con Racing hasta el 31 de diciembre de 2026, y desde Avellaneda dejaron en claro que no pretenden desprenderse del zaguero. El entrenador Juan Pablo Vojvoda, de hecho, fue contundente al referirse a la posibilidad: “Yo lo quiero conmigo».
El escenario podría modificarse si Racing queda eliminado ante Boca en los cuartos de final de la Copa Argentina, ya que el futuro deportivo de la Academia tendría otra perspectiva para el cierre del año.
Rojo, de 36 años, conoce muy bien Estudiantes: disputó 54 partidos durante sus etapas anteriores y fue parte del equipo que conquistó la Copa Libertadores 2009. Ahora, el Pincha vuelve a buscarlo para una instancia similar, aunque primero deberá resolver las condiciones de su posible salida de Racing.
Por el momento, no hay acuerdo cerrado. La posibilidad sigue abierta y dependerá de las distintas partes, con una condición particular que aparece en el centro de la escena.

