(BUENOS AIRES).- “Me saqué siete dientes para no ir a la colimba”, dijo Fito Páez, quien en Otro Día Perdido reveló que tomó esa decisión cuando tenía 18 años para evitar el servicio militar obligatorio. La confesión se produjo durante una charla con Mario Pergolini, en un programa emitido por El Trece.
Fito Páez pasó por dos revisaciones del servicio militar. En la primera le dieron apto y, después de dejar de comer durante dos semanas, volvió a presentarse y siguió apto. “Fui a dos revisaciones. En la primera, me dio apto. Dejé de comer dos semanas, volví e igual seguía bien”, relató.
La búsqueda de una salida llevó a Fito Páez a investigar maneras de obtener un DAF, sigla de deficiencia de aptitudes físicas. El objetivo era encontrar una forma de no cumplir con la obligación. En ese momento, estaba empezando a tocar con Charly y, según contó, descubriendo las drogas y las mujeres. “Me habían contado que si te hacías el loco, tenían como descubrirte… Yo estaba empezando a tocar con Charly, descubriendo las dr…, las mujeres, no quería hacer la colimba”, expresó el artista.
La tercera revisión fue en Paraná. Allí, según recordó, le dijeron que podía obtener una pérdida de la superficie masticatoria si perdía las ocho muelas. El cálculo incluía una pieza que ya no tenía: por eso, debía sacarse las siete restantes. “Entonces consigo, no me acuerdo cómo, una tercera revisión en Paraná y me dijo que te podía dar pérdida de la superficie masticatoria. Tenía que perder las ocho muelas, como ya no tenía una, me quedaban siete y fui a por ello”, recordó Fito Páez.
Las extracciones se hicieron en dos guardias odontológicas. Fito Páez se sacó cuatro dientes en una y tres en otra, sin que le hicieran preguntas, todo dentro de 48 horas. “No te preguntaban nada, entonces me saqué cuatro en una y tres en otra. En 48 horas”, contó.
El dolor de las intervenciones fue intenso. “Yo lloraba y sangraba un montón, no había remedio que calmara el dolor”, continuó Fito Páez. La descripción provocó la reacción de Mario Pergolini, que gritó con ironía: “No podemos idolatrar un tipo así”.
La estrategia funcionó en la revisación siguiente: lo dejaron salvarse del servicio militar y quien lo atendió le dijo: “Tomátelas, te lo merecés”. El cantante relató que esa respuesta llegó después de que presentara la falta de piezas dentales como la condición necesaria para obtener la excepción.
La historia no terminó con las extracciones. Fito Páez contó que, según su propio relato, se arregló la boca cuando conoció a Cecilia Roth. No precisó cuándo ocurrió ese arreglo, pero lo vinculó con las consecuencias de la decisión que había tomado durante su adolescencia.
El episodio fue recordado por Fito Páez durante su participación en Otro Día Perdido, espacio en el que sorprendió a Mario Pergolini con una anécdota de sus primeros años. La revelación expuso el recorrido completo: las dos revisaciones en las que siguió apto, la búsqueda de una alternativa, la tercera revisión en Paraná y las extracciones realizadas en dos guardias odontológicas.
