(BUENOS AIRES).- “No existen excusas ni justificativos para mis palabras”, dijo Florencia Guerra Sodero en un comunicado publicado el 24 de septiembre, horas después de que sus declaraciones antisemitas en redes sociales se hicieran públicas. La Asociación de Pádel Argentino la apartó por esos dichos.
El comunicado incluyó las “más profundas y sinceras disculpas” de la jugadora por sus mensajes discriminatorios. Florencia Guerra Sodero también reconoció la gravedad de lo ocurrido: “Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores de respeto, dignidad e integración que deben guiar a cualquier persona que represente al país”.
La publicación más reciente había sido una historia de Instagram sobre su participación en el Panamericano. En ese mensaje, Florencia Guerra Sodero anunció una encuesta para que “la gente vote” y enumeró a “amigos, conocidos, familia, peronistas, radicales, libertarios, hinchas de Belgrano, ricos, pobres y clase media”. Luego escribió: “No hay ningún tipo de distinción, excepto judíos -ustedes no son bienvenidos-”.
Guerra Sodero ya había publicado en ocasiones anteriores frases contra los judíos tanto en X como en Instagram. También se había mostrado en contra de la DAIA y había atacado a la comunidad judía por distintos motivos. La APA describió el contenido como “las expresiones antisemitas difundidas desde cuentas personales de la jugadora” y las repudió en forma categórica.
La Asociación de Pádel Argentino sostuvo que la representación del país exige el máximo respeto por la dignidad de las personas y que quien se expresa contra esos principios no puede “invocar la camiseta nacional”. La entidad advirtió que todos los integrantes del pádel deben respetar los derechos de los demás sin distinción de religión ni origen étnico, y que toda forma de discriminación resulta incompatible con esa obligación.
La APA abrió el procedimiento disciplinario previsto en el Código de Disciplina de la Federación Internacional de Pádel. El trámite contempla que la deportista ejerza su derecho de defensa y alcanza a Guerra Sodero, que integra la delegación argentina clasificada al torneo. La asociación también reafirmó su compromiso con el deporte y expresó su solidaridad con la comunidad judía y con quienes se sintieron afectados u ofendidos.
Guerra Sodero se puso a “entera disposición” para “llevar a cabo tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización con el compromiso de reparar activamente mi conducta y educarme en la lucha contra todo tipo de discriminación”. En Argentina, la discriminación basada en la religión o la etnia constituye un delito bajo la Ley 23.592. La DAIA cuenta con un Departamento de Asistencia Comunitaria para recibir denuncias, además del correo adac@daia.org.ar, el teléfono 4378-3212 y la aplicación APDA.


