(BUENOS AIRES).- “Esto pasó hace muchos años y no quisimos contarlo”, dijo la actriz. Florencia Peña habló recientemente en LAM y explicó cómo afrontó junto a su hijo Juan Otero el caso de robo y extorsión que la familia había mantenido en reserva.
El episodio involucró a una vecina y a la hija adolescente de esta. La situación incluyó el robo de objetos y de una tarjeta, además de amenazas a un menor y el chantaje a Juan Otero. “Esto pasó hace muchos años y no quisimos contarlo […] lo importante era que Juan estuviera bien”, expresó Peña al recordar el motivo por el que decidió preservar lo ocurrido.
Peña contó que al principio empezó a notar movimientos extraños vinculados con sus tarjetas. “Empecé a detectar movimientos raros, pero como las tarjetas a veces te las roban en lugares… Pero después me preocupe porque lo estaban chantajeando a Juan”, relató. La extorsión hizo que el robo dejara de ser el centro del problema para la familia.
La denuncia permitió que la Justicia avanzara hasta lograr condenas. “Hicimos la denuncia, la Justicia accionó y Martín Leguizamón consiguió condenas, sobre todo porque hubo amenazas a un menor, lo cual era bastante grave. Aparte de que me robaron un montón de cosas y la tarjeta, pero eso no era lo importante, lo importante era que Juan estuviera bien”, explicó la actriz.
Florencia Peña también destacó la participación de sus abogados Martín Leguizamón y Fernando Burlando, junto con la fiscalía de Capital. La resolución judicial incluyó condenas por un caso en el que, según su relato, hubo amenazas dirigidas contra un menor.
La decisión de mantener el caso en silencio estuvo vinculada con la edad de los involucrados y con la intención de que pudieran reflexionar sobre lo sucedido. “Todo se resolvió bien. No quise contarlo porque eran todos muy jóvenes y, como mamá, siempre pensé que estaba bueno que aprendieran de su error. Me parecía que la condena en suspenso era una importante reflexión. Salió a la luz y lo lamento, no era nuestra intención contarlo”, sostuvo.
La intervención judicial también impidió que Peña tuviera una conversación personal con la vecina y con la madre de esta. “Me hubiera encantado hablar con ella y con su mamá, pero la Justicia no me dejo porque teníamos una perimetral y no se podían acercar”, afirmó. La actriz explicó que esa medida impedía el acercamiento entre las partes.
El vínculo previo con las personas involucradas fue uno de los aspectos que más afectó a Peña y a su hijo. “Lo que nos dolió, y le dolió a Juan, fue que eran amigos, que venían a casa y con quienes compartíamos cenas y cosas”, contó. Juan Otero también se refirió públicamente a lo ocurrido y lo resumió con una frase: “Fue un momento duro”.
