ESPECTÁCULO

Por qué Florencia Peña y su hijo Juan Otero sufrieron amenazas y estafas por más de tres años

 

La actriz y su hijo atravesaron una extorsión que derivó en una investigación penal y una condena judicial.

 
Florencia Peña
Florencia Peña

(BUENOS AIRES).- “Él sigue sin superarlo”, dijo Pepe Ochoa al revelar el lunes 21 de septiembre el episodio que atravesó el hijo de Florencia Peña cuando tenía 14 años. La actriz confirmó la historia y la causa terminó con una condena dictada hace aproximadamente un mes.

La mudanza de Florencia Peña al barrio privado Los Puentes, en Pilar, ocurrió hace tres o cuatro años. En ese lugar, su casa se convirtió en un punto de encuentro para los jóvenes de la zona. “Flor hace tres o cuatro años se mudó a un barrio privado de Pilar, donde había un grupo de vecinos con los que se hicieron amigos. Abrió las puertas de su casa y Juan, de 14 años, se hizo íntimo de una chica, Cande, de entre 17 y 18 años”, describió Ochoa.

Los primeros indicios aparecieron dentro de la vivienda, con la desaparición de adornos y prendas de vestir. Después, Florencia Peña detectó gastos que no reconocía en su tarjeta de crédito, realizados mediante una aplicación de compras; al mes siguiente, los consumos se duplicaron. “Como, por ejemplo, un adorno. De repente el adorno era dos remeras”, contó Ochoa, mientras que también relató: “Ella no desconfiaba, hasta que de repente un mes le empezaron a llegar muchos gastos en tarjeta de crédito”.

Juan Otero finalmente le contó a su madre que Candela y Luján Muñoz, la madre de la joven, lo amenazaban y le exigían dinero a cambio de no divulgar una información privada. “Mamá, Candela, mi amiga, y su mamá, de nombre Luján Muñoz, me tienen amenazado”, le habría dicho el adolescente, según la reconstrucción de Ochoa. Una de las intimidaciones incluía el pedido de 500 dólares: “Si vos no me pagás 500 dólares, nosotros vamos a salir a la televisión y contar”. La maniobra se habría extendido durante aproximadamente cuatro meses.

La causa penal y la condena

Florencia Peña recurrió a Fernando Burlando para iniciar una causa penal. “Por favor, necesito que armemos una causa penal de esto”, le habría pedido, de acuerdo con el relato de Ochoa. El comienzo de la investigación fue complejo porque las amenazas se realizaban de manera presencial y no había pruebas concretas que las registraran.

La investigación avanzó cuando una cuenta anónima comenzó a extorsionar a la propia actriz. “Con la investigación, dan con que ese usuario tenía el IP en la casa de esta familia. Hubo allanamientos, donde secuestran teléfonos y computadoras, de ahí extraen las pruebas y arranca la causa penal”, explicó Ochoa. Después hubo una mediación y los acusados aceptaron los delitos de presuntas estafas, amenazas y extorsión para evitar un juicio oral; Luján Muñoz quedó condenada, mientras que Diego Ardiles, el padre de Candela, no habría estado al tanto de la maniobra.

Pepe Ochoa sostuvo que el episodio todavía afecta a Juan Otero. “Para Juan es un tema sensible. Él sigue sin superarlo, fue también una estafa emocional. Le pedían cada cuatro días 500 dólares”, detalló. Florencia Peña y su familia mantuvieron el caso en reserva durante varios años, hasta que la resolución judicial permitió que se conociera públicamente el lunes 21 de septiembre.