ESPECTÁCULO

Gran Hermano: “Tengo culpa”, el desgarrador descargo de Sol Abraham

 

Un descargo inesperado

 
Gran Hermano
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(BUENOS AIRES).- “Siento que me he perdido muchas cosas de mi Delfi y de mi familia en estos meses. Tengo culpa, me siento mal, estoy con un desgaste físico y mental muy grande. Trato de seguir viviendo en este show como puedo”, dijo Sol Abraham en la transmisión del domingo. La participante es señalada como firme candidata a ganar, pero empezó a dudar cuando falta cada vez menos para la final de Gran Hermano. La soledad dentro de la casa y la distancia con su hija quedaron en el centro de su descargo.

Sol Abraham viene diciendo que se siente sola en la casa y que extraña abrazar a su hija. La semana pasada tuvo un D.A.R con su mamá y su hermana, una instancia en la que pudo ver a su hija y a su sobrino en pantalla. Ese encuentro funcionó como un punto de inflexión para la imagen de jugadora dura e implacable que había mostrado hasta entonces: se quebró como nunca antes y, desde ese momento, expresó que el aislamiento la angustia.

Sol Abraham vinculó su permanencia en el programa con los momentos familiares que siente que se perdió afuera. “Hoy me desperté muy frustrada porque pienso mucho si valdrá la pena todo esto. No tengo ya 20 años como en aquel Gran Hermano donde tenía poco que perder y pocos temas que resolver afuera… era una niña”, dijo. La frase mostró que también compara esta experiencia con aquella etapa de su vida.

Sol Abraham también cuestionó que las otras participantes hayan transitado el mismo camino hasta la definición. “Creo que tuvieron un camino allanado, más fácil para llegar acá”, sostuvo. Su evaluación estuvo ligada a la diferencia entre sus recorridos dentro de la competencia y a la manera en que cada una llegó a la instancia decisiva.

Sol Abraham explicó que su recorrido fue más difícil porque no le habría gustado, como espectadora, ver el otro juego. “Lo que hice yo fue más difícil porque no me gustaría, como espectadora, ver el otro juego. Trato de responder a eso y hoy tengo las consecuencias mentales, emocionales y físicas de muchos meses”, dijo. La declaración resumió el costo que atribuye a su recorrido.

La final de Gran Hermano Generación Dorada se emite por Telefe y tiene cinco finalistas: Sol Abraham, Luana Fernández, Yipio Pintos, Charlotte Caniggia y Zilli. La participación de Sol se da en ese grupo luego de una etapa en la que su aislamiento y la necesidad de reencontrarse con su hija pasaron a ocupar parte central de sus declaraciones.

Tato Algorta, ganador de una edición anterior, ingresó enmascarado durante los Congelados y recorrió la casa con una valija que no podía abrirse ni tocarse. Después se llevó el trofeo de campeón que estaba fuera del confesionario y, tras varios minutos, se quitó la máscara y reveló su identidad. El visitante les dedicó un mensaje a las cinco finalistas: elogió el juego frontal de Sol, la autenticidad de Luana, la irregularidad pero entrega de Yipio, el personaje construido por Charlotte y el espectáculo constante de Zilli. La competencia quedó así en la cuenta regresiva hacia la definición, con Sol entre las candidatas y atravesada por el desgaste que expuso en la transmisión.