(BUENOS AIRES).- “Vine a darles un mensajito en esta casa que es tan importante, que me cambió la vida. Sé que deben estar con un montón de nervios, pensando qué pasará cuando salgan de la casa, pero lo único que les digo es que disfruten. Es hermoso. Van a salir y van a querer volver. Están sin celular, tranquilos, sin problemas. Esto es hermoso. Esta casa es sanadora”, dijo Tato Algorta después de revelar su identidad. El 6 de septiembre, Gran Hermano Generación Dorada vivió el ingreso enmascarado del ganador de una edición anterior, quien recorrió la casa y se llevó el trofeo de campeón. La escena ocurrió después del tradicional Congelados y sorprendió a las finalistas y a sus visitas.
Tomy atendió el teléfono y, a partir de esa comunicación, se habilitó el ingreso de Tato Algorta. El exparticipante apareció vestido de negro, con el rostro cubierto, y avanzó con una valija mientras las participantes seguían atentas a sus movimientos. La llamada dio paso a una puesta en escena que mantuvo el misterio durante algunos minutos dentro de la vivienda de Telefe.
La valija que llevaba Tato no podía ser abierta ni tocada y formó parte del regreso del exparticipante a la casa. El objeto quedó bajo reserva durante todo el recorrido, mientras el enmascarado interactuaba con los televidentes y pasaba por distintos espacios. Su apertura está prevista cerca de la gran definición, como ocurrió en ediciones anteriores.
El trofeo de campeón estaba fuera del confesionario cuando Tato se lo llevó. El momento quedó registrado por las cámaras de Gran Hermano y se convirtió en una de las escenas más llamativas de la visita. Después de recorrer el lugar, el exparticipante se quitó la máscara y reveló su identidad ante las participantes.
Sol Abraham fue la primera finalista a la que Tato Algorta le habló de manera particular. “Sol, lo diste todo. Jugadoraza, la rompiste, no paraste de jugar, siempre fuiste al frente, te arriesgaste. Disfrutá”, le dijo, al reconocer su actitud y su forma de jugar. Luana Fernández también recibió un mensaje centrado en su autenticidad y en haberse guiado por sus sentimientos durante la competencia: “Luana, una genia. Fuiste al frente, súper auténtica, te la bancaste, te guiaste por lo que sentiste. Tuviste al principio ese D.A.R. que fue súper loco, pero seguiste al frente”.
Yipio Pintos escuchó una evaluación sobre sus distintos momentos en el juego. “Yipio, tuviste tus momentos arriba, fuiste irregular, gran jugadora. Lo diste todo. A meterle, que no queda nada”, expresó Tato Algorta. Charlotte Caniggia, que había ingresado en el repechaje, fue reconocida por el personaje que construyó durante su estadía: “Charlotte, entraste un poco más tarde, pero fuiste un personajón. Tuviste tus cruces con Sol. Es hora de darle ese toque final”.
Zilli fue la última de las cinco finalistas a la que Tato Algorta le dedicó unas palabras. “Zilli, show puro. Sos una genia, divertida, estás todo el tiempo dando show. Te permitiste ciertas cosas. Disfrutá de esta experiencia. Es hermoso el mensaje que estás dando al darte esta oportunidad en este momento”, cerró. Tras la aparición, la identidad del enmascarado quedó descubierta, el trofeo ya no estaba fuera del confesionario y la valija quedó pendiente de apertura cerca de la definición de Gran Hermano.
