(BUENOS AIRES).- “Pasaron cosas en la pareja, pasaron hechos detonantes que influyeron en la separación y Mauro se la está cobrando.” Ana Rosenfeld formuló así su hipótesis sobre la separación de la pareja de Mauro Icardi. La declaración ubica la ruptura como el punto que conecta los hechos previos del vínculo con la conducta posterior de Icardi y plantea que, desde la mirada de Rosenfeld, el futbolista estaría reaccionando frente a ese quiebre.
Ana Rosenfeld aclaró que su mirada sobre Icardi no parte de una condena total. “Te digo lo que yo pienso de Mauro, no considero al señor Icardi un monstruo.” La frase establece un límite sobre la forma en que la declarante evalúa al hombre al que se refiere y separa esa valoración personal de su interpretación sobre lo ocurrido después de la separación.
El comportamiento de Mauro Icardi como padre también formó parte de la evaluación de Rosenfeld. “Considero, que por muchos años, tuvo un comportamiento que realmente lo aplaudí, como padre respecto a los chicos.” La declaración reconoce una conducta que, según la declarante, fue valorada positivamente durante un período prolongado y en relación con los hijos.
La separación fue presentada por Rosenfeld como el resultado de una serie de situaciones dentro de la pareja. La declarante afirmó que ocurrieron “cosas” y “hechos detonantes” que influyeron en el final del vínculo, aunque no precisó cuáles fueron ni cuándo sucedieron. Ese planteo aparece como el antecedente de la reacción que atribuye a Icardi.
El quiebre aparece, para Rosenfeld, como el momento de cambio en la conducta de Mauro Icardi. “A partir del quiebre, con la China, hubo un cambio radical.” La frase marca una secuencia: primero ocurrieron los hechos que influyeron en la separación y después, de acuerdo con su lectura, se produjo una modificación profunda en la actitud de Icardi.
La expresión utilizada por Rosenfeld sobre el supuesto cobro está ligada a la separación de la pareja. La declarante sostuvo que Mauro Icardi se estaría cobrando lo ocurrido después del quiebre, pero no describió medidas concretas ni acciones específicas que permitan establecer de qué manera se expresaría esa reacción.
La referencia a “la China” aparece asociada al momento posterior a la ruptura. Rosenfeld vinculó ese quiebre con un cambio radical en Icardi, aunque no detalló en qué aspectos se habría producido esa modificación ni qué hechos concretos habría observado para sostener esa interpretación.
La evaluación de Rosenfeld combina una defensa parcial de Icardi con una crítica a su conducta posterior. Por un lado, rechazó definirlo como un monstruo y destacó el comportamiento que, durante años, había tenido como padre. Por otro, sostuvo que después de la separación se produjo un cambio y que el futbolista estaría reaccionando frente a lo ocurrido.
La declaración de Ana Rosenfeld tampoco incorpora fechas, lugares ni otros detalles sobre la evolución del vínculo. Con la información disponible, el eje queda definido por cuatro elementos: su valoración positiva de Icardi como padre, los hechos que habrían influido en la separación, el quiebre mencionado en relación con la China y el cambio radical que, según Rosenfeld, ocurrió después.
