(BUENOS AIRES).- «30.185.802 votos. 51,8% a 48,2%. Fue una final histórica», anunció Santiago del Moro en los minutos finales de Gran Hermano Generación Dorada, mientras el programa se preparaba para coronar a su ganadora. La cifra quedó asociada para siempre al nombre de Solange Abraham, que se impuso ante Yipio en una definición récord para el reality de Telefe.
La campeona obtuvo el 51,8% de los votos, mientras que Yipio alcanzó el 48,2%. Una diferencia mínima que reflejó lo parejo del mano a mano y que recién se conoció con precisión cuando el conductor reveló el número total en vivo. El total de sufragios superó todo lo visto en las definiciones anteriores del ciclo.
Horas antes de la final, del Moro había adelantado lo que se venía. En diálogo con Ángel de Brito para LAM, el conductor anticipó que el caudal de votos era enorme y que el duelo entre las dos finalistas estaba muy reñido. Después, una vez terminado el programa, confirmó las cifras que marcaban un hito para el formato.
Los números frente a los campeones anteriores
El crecimiento del caudal de votos a lo largo de las distintas ediciones quedó a la vista cuando el propio del Moro repasó las definiciones previas de Gran Hermano. Marcos Ginocchio, primer campeón de la nueva etapa, obtuvo 4 millones de votos en su final. Bautista Mascia llegó a 10 millones, y Santiago «Tato» Algorta, a 14 millones en la edición siguiente.
Con esos antecedentes, los 30.185.802 votos de la final de Gran Hermano Generación Dorada significaron más que duplicar el registro inmediatamente anterior. La cifra sorprendió tanto por su magnitud como por el contraste con las últimas definiciones del programa, que venían mostrando una suba sostenida de un ciclo al otro.
Una definición sin antecedentes
El resultado dejó una particularidad que pocos esperaban al comienzo de la gala: a diferencia de otras finales donde la brecha entre los finalistas se amplió con claridad, esta se definió por apenas tres puntos y medio de diferencia. Yipio, la finalista derrotada, se quedó a las puertas del título con un porcentaje que en cualquier otra edición la habría consagrado campeona.
La comparación con las finales anteriores muestra el cambio de escala del programa. En la definición que consagró a Ginocchio, los 4 millones de votos marcaron el punto de partida de la nueva etapa del reality; la final con Mascia casi triplicó ese número, y la de Algorta sumó otros 4 millones más. La edición que terminó la noche del 17 de septiembre de 2026 agregó un salto de más de 16 millones de votos respecto de esa última marca, una distancia mayor a la acumulada entre la primera y la tercera final de la etapa reciente.

Solange Abraham cerró así su paso por la casa de Gran Hermano con el respaldo popular más grande que registró el programa: más de 15,6 millones de votos propios, calculados sobre el total de 30.185.802 sufragios que la consagraron con el 51,8% de la preferencia del público.
