(BUENOS AIRES).- Boca y San Lorenzo volverán a verse las caras este domingo en el Nuevo Gasómetro, en un nuevo capítulo de uno de los clásicos más atractivos del fútbol argentino. El duelo encuentra al Ciclón al frente del historial, aunque con una ventaja corta sobre el Xeneize que promete extender la paridad de un mano a mano que se define por detalles.
Los números generales muestran el dominio azulgrana. Contabilizando tanto la etapa del amateurismo como la del profesionalismo, ambos se enfrentaron en 213 oportunidades: San Lorenzo ganó 83 partidos, Boca se impuso en 77 e igualaron en 53 ocasiones. Esos seis partidos de diferencia convierten al Ciclón en el único de los denominados grandes que domina a los de La Ribera en este rubro, un dato que ningún otro rival puede exhibir.
El historial guarda además un capítulo pintoresco. En el Apertura 1990, el clásico se suspendió en el entretiempo y se le registró como partido perdido para ambos, una resolución inusual que quedó grabada en la historia del cruce entre los dos clubes.
El antecedente más reciente está fresco en la memoria de los hinchas. El 11 de marzo, por la décima fecha del Torneo Apertura, empataron 1-1 en la Bombonera, con goles de Santiago Ascacibar y Gregorio Rodríguez. Fue una noche tensa para el equipo de La Ribera, que se fue silbado por su propia gente tras el empate.
Antes de aquel cruce, el enfrentamiento previo había sido bastante más atrás en el tiempo: el 18 de agosto de 2024, por la fecha 11 de la Liga Profesional, Boca se impuso 3-2 en La Bombonera en un partido vibrante. ¿Por qué tan poco clásicos en los últimos años? Por la disposición del nuevo formato de torneos en el fútbol argentino, los equipos no compartieron zona en 2025 y luego tampoco se cruzaron en playoffs, por lo que el duelo del domingo recupera una rivalidad que estuvo en pausa.
El desglose completo del historial
Por torneos locales, que concentran la mayor parte de los enfrentamientos, jugaron 193 partidos. Ahí la paridad es casi total: Boca suma 66 triunfos, San Lorenzo acumula 76 victorias y repartieron puntos en 50 ocasiones. La diferencia en el combustible cotidiano de los dos clubes es de apenas diez partidos a favor del Ciclón, lo que refleja lo parejo de este clásico a lo largo de las décadas.
En copas nacionales el historial es breve pero también favorable a los de Boedo. Se cruzaron en 6 encuentros por esas competencias, con 3 triunfos de San Lorenzo, 2 de Boca y 1 empate. Cada cruce en instancias de eliminación directa dejó su marca, y el balance muestra que el Ciclón también supo sacar ventaja cuando el partido definió la clasificación.
Las competencias internacionales aportan otro capítulo de dominio azulgrana. Se enfrentaron en 4 cotejos por esas competencias, con 3 victorias de San Lorenzo y apenas 1 de Boca. Para el Xeneize, entonces, el duelo del domingo es también una oportunidad de recortar diferencias en un terreno donde históricamente le costó más.
El amateurismo, por su parte, marca la excepción: en 11 duelos de esa etapa, Boca ganó 8, San Lorenzo apenas 1 e igualaron en 2 ocasiones. Ese arranque xeneize en los primeros años del clásico quedó luego revertido por el rendimiento azulgrana en el profesionalismo, que terminó de moldear un historial con ventaja para el Ciclón. Este domingo, en el Nuevo Gasómetro, los dos tendrán la chance de escribir el episodio número 214 de una rivalidad que sigue más pareja que nunca.
