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Disputa por las Malvinas: El Reino Unido rechazó el discurso de Milei y se negó a negociar la soberanía de las islas

 

Londres rechazó retomar las negociaciones y defendió la explotación de hidrocarburos, mientras Argentina volvió a reclamar el diálogo por el archipiélago.

 
Islas Malvinas
Islas Malvinas

(BUENOS AIRES).- “No puede haber diálogo sobre soberanía a menos que los isleños de las Malvinas así lo deseen”, sostuvo Londres. El Reino Unido rechazó negociar la soberanía de las Islas Malvinas sin el consentimiento de sus habitantes y defendió la explotación de hidrocarburos en el archipiélago como una actividad comercial legítima. La respuesta llegó este miércoles 23 de septiembre, después del tercer discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de la ONU.

El comunicado de los representantes británicos ante las Naciones Unidas sostuvo que “El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”. La posición fue incorporada al registro oficial de la 81ª Asamblea General después de la exposición de Milei.

El Gobierno británico vinculó su negativa a negociar con el principio de autodeterminación y afirmó que “se mantiene firme en su apoyo al derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a la libre determinación”. Londres también recordó el referéndum de 2013, cuando el 99,8% de los votantes eligió mantener el estatus de territorio británico de ultramar, con una participación del 92%.

El choque por la explotación de hidrocarburos

Javier Milei había calificado a las Malvinas como “una causa nacional” y reclamado al Reino Unido que retomara las negociaciones bilaterales. Durante su tercer discurso ante la Asamblea General, también cuestionó a la ONU por la falta de avances y la definió como “una organización inútil”. El Presidente sostuvo además que las empresas que operen en las islas no podrán hacerlo en Vaca Muerta.

El Gobierno argentino implementó sanciones y envió al Congreso un paquete legislativo para penalizar a las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en las islas sin autorización argentina. Milei había advertido: “No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación ilegítima e ilegal”. Reino Unido respondió que esas medidas son “un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial y carecen por completo de justificación en el Derecho internacional. Además, suponen un obstáculo para el comercio mundial y son incompatibles con el libre comercio”.

El comunicado británico agregó que “La legislación interna argentina no se aplica a las Islas Malvinas”. También sostuvo que las resoluciones 2065 y 31/49 de la Asamblea General de la ONU no prohíben el desarrollo económico del archipiélago ni limitan, según su interpretación, el derecho de sus habitantes a decidir sobre esas cuestiones.

El proyecto petrolero Sea Lion concentra parte de la disputa. En las aguas que rodean las islas operan la petrolera israelí Navitas y la británica Rockhopper, socias en la iniciativa. Sus licencias fueron renovadas el martes por otros cinco años y el proyecto espera comenzar a extraer petróleo en marzo de 2028. La Cancillería argentina volvió a reclamar que el Reino Unido cumpla con sus “obligaciones internacionales de descolonización” y que el diálogo se reanude “de manera pacífica”.

El contrapunto diplomático se mantiene sobre un territorio administrado por Londres desde su ocupación en 1833 y reclamado por Buenos Aires. El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó ante la Asamblea General que el Reino Unido se mantendrá “firme” frente a las amenazas a las Malvinas.