POLÍTICA

«Hay una diferencia entre responder y degradar»: ADEPA volvió a disparar contra Javier Milei sus ataques contra el periodismo

 

El informe semestral de la entidad cuestionó los ataques del Presidente al periodismo y advirtió sobre restricciones al acceso a fuentes oficiales.

 
Javier Milei
Javier Milei

(BUENOS AIRES).- “No corresponde pedir silencio a los funcionarios. Corresponde reclamarles que ejerzan su derecho a expresarse dentro de las reglas y responsabilidades que impone el sistema republicano”, sostuvo ADEPA en su informe semestral sobre libertad de prensa. La Comisión de Libertad de Prensa de la entidad presentó el documento el 11 de septiembre, durante el cierre de su 64ª Asamblea Anual, realizada entre el 9 y el 11 de septiembre en Tucumán. El texto cuestionó a Javier Milei por los ataques lanzados contra el periodismo y advirtió sobre el deterioro del debate democrático.

El informe, titulado “IA, apropiación de contenidos y deterioro del debate público, fue presentado por Daniel Dessein, titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de ADEPA. La asociación, que reúne a más de 180 empresas periodísticas, consideró que los calificativos pronunciados por Milei “incluyeron expresiones de una violencia inusual para el debate democrático”. También distinguió entre la crítica a una cobertura y el agravio personal: “La libertad de prensa no incluye un derecho a no ser criticado. Pero existe una diferencia esencial entre responder, debatir o refutar una información y promover la degradación personal de quienes la producen”.

ADEPA denuncia constantes ataques a los medios

ADEPA contabilizó que entre el 17 y el 23 de agosto la cuenta presidencial republicó 335 mensajes contra la prensa, además de realizar 26 publicaciones propias y 21 alusiones despectivas al periodismo en intervenciones públicas. En ese período fueron señalados por su nombre al menos 16 periodistas y cuestionadas nueve empresas de comunicación. La entidad vinculó esa secuencia con un deterioro del debate democrático y con un posible efecto sobre el clima público.

Javier Milei protagonizó uno de los episodios señalados el 28 de agosto, durante una charla ante alumnos de la Escuela ORT en Buenos Aires. Tras leer un pasaje sobre el mandamiento “no robarás”, dijo “esto le vendría bien a los periodistas” y alentó a los estudiantes a “hacerlo más fuerte” ante el abucheo que provocó. ADEPA sostuvo que “El jefe del Estado no se limitó a cuestionar una cobertura o a discutir una información: incentivó a menores de edad a manifestar hostilidad hacia una actividad indispensable para la democracia”.

Luis Caputo quedó involucrado en otro de los casos incluidos en el documento. El 25 de agosto, el ministro de Economía reaccionó ante una publicación periodística que consideró falsa y afirmó que “la Justicia debería actuar” y que era necesaria “una ley que castigue este tipo de conductas”; Javier Milei respaldó públicamente el planteo. ADEPA advirtió que una norma de ese tipo “podría otorgar a las autoridades un poder incompatible con los estándares democráticos de libertad de expresión y generar un fuerte efecto inhibitorio sobre la investigación y la difusión de asuntos de interés público”.

Las restricciones al acceso a las fuentes oficiales también formaron parte del informe. La prohibición del ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, dispuesta en abril, fue levantada una semana más tarde, aunque se mantuvieron las limitaciones para movilizarse dentro de Balcarce 50.

ADEPA afirmó que “El acceso de la prensa a las fuentes oficiales permite hacer efectivo el derecho de la ciudadanía a recibir información pública a través de una pluralidad de canales”. En junio, la entidad objetó una resolución del Ministerio Público de San Juan que concentraba las consultas de prensa en una única autoridad.

La Inteligencia Artificial fue el otro eje de la asamblea realizada en Tucumán. ADEPA reclamó que las plataformas tecnológicas compensen a los medios de comunicación por el uso de sus contenidos, tanto mediante el respeto de los derechos de propiedad intelectual como a través del reconocimiento económico.

La entidad señaló que “La protección de la propiedad intelectual no es un obstáculo negociable, sino un pilar fundamental para la supervivencia del ecosistema mediático: la utilización indiscriminada de contenidos protegidos para entrenar modelos de lenguaje y alimentar algoritmos de búsqueda, sin la debida compensación a sus creadores, amenaza la viabilidad económica de la prensa”. También cuestionó la concentración publicitaria de las grandes plataformas y pidió un sistema mediático más competitivo y transparente.