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Baliño justificó las cuatro polémicas del triunfo de Central: «Está reglamentado»

 

El encargado del VAR detalló las cuatro acciones cuestionadas por Estudiantes y defendió las decisiones arbitrales en la final de la Supercopa Internacional.

 
Boca
Jorge Baliño, árbitro argentino

(BUENOS AIRES).- “Está reglamentado que los contactos imprudentes se consideran falta”, explicó Jorge Baliño, encargado del videoarbitraje, al justificar el penal cobrado para Rosario Central en la final de la Supercopa Internacional. Dos días después del triunfo 3-1 ante Estudiantes en el Estadio Madre de Ciudades, el árbitro detalló las cuatro jugadas que provocaron los reclamos del equipo platense y defendió el trabajo realizado junto a Darío Herrera.

La jugada que más discusión generó fue el penal a favor de Rosario Central, originado en una infracción de Leandro González Pirez sobre Enzo Copetti dentro del área. Darío Herrera había considerado inicialmente que no existía falta, pero Baliño lo llamó desde el videoarbitraje para revisar la acción y el árbitro principal modificó su decisión. Baliño explicó: “Está reglamentado que los contactos imprudentes se consideran falta. Como estaba dentro del área, se sancionó tiro penal”.

Jorge Baliño también señaló que, cuando dos futbolistas corren a velocidad, un contacto que parece menor puede provocar una caída. El encargado del videoarbitraje aclaró que su tarea no consiste en convencer al árbitro principal, sino en ofrecerle la posibilidad de revisar una jugada.

Elías Verón protagonizó la segunda situación cuestionada por Estudiantes. El defensor de Rosario Central ya tenía una tarjeta amarilla cuando, durante el segundo tiempo, cometió una infracción sobre Adolfo Gaich que el equipo reclamó como merecedora de una segunda amonestación. Darío Herrera sancionó la falta, pero no le mostró otra tarjeta. Jorge Almirón lo retiró luego del campo para evitar una eventual expulsión.

La tercera controversia apareció sobre el final, cuando un cabezazo de Gaich terminó con la pelota impactando en la zona del brazo de Ignacio Ovando dentro del área de Rosario Central. Los jugadores de Estudiantes reclamaron penal, pero Herrera no fue convocado al monitor del videoarbitraje. Baliño sostuvo que el brazo estaba en una posición natural, sin ampliar el volumen corporal, y que también se tuvo en cuenta la distancia entre el cabezazo y el contacto. Por esos motivos, consideró que no era una mano sancionable.

Franco Ibarra y Tomás Palacios protagonizaron la cuarta acción discutida, durante el tiempo adicional. Estudiantes reclamó una infracción dentro del área que podía haber derivado en otro penal. Jorge Baliño interpretó que el futbolista del equipo platense ya estaba en el piso cuando se produjo el contacto y que terminó arrojándose sobre la pierna del defensor de Central. Por esa razón, entendió que se trató de una acción de juego y no recomendó una revisión para Herrera.

Ángel Di María marcó dos de los goles de Rosario Central y Julián Fernández convirtió el restante en el 3-1 que le dio el título de la Supercopa Internacional en el Estadio Madre de Ciudades. Después del partido hubo incidentes entre integrantes de ambos equipos, mientras Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, cuestionó públicamente el arbitraje. La final terminó con fuertes protestas del conjunto platense y un clima de tensión entre los protagonistas. Baliño sostuvo que las acciones fueron analizadas de acuerdo con las reglas y que, en los casos correspondientes, se le ofreció a Herrera revisar las imágenes.