(BUENOS AIRES).- «Veo pareja la serie. Seguro que voy a hacer más torcida para Vasco», anticipó Jorginho, el lateral izquierdo brasileño que compartió plantel con Juan Román Riquelme en Boca y que se metió de lleno en la previa de la semifinal de la Copa Sudamericana entre el Xeneize y Vasco Da Gama. El exfutbolista palpó el cruce a pocas semanas de la serie y, de paso, rescató una anécdota de las concentraciones de aquella época gloriosa que hasta hoy no se conocía: las milanesas que llegaban de contrabando a la noche.
Jorginho es uno de esos jugadores que vistieron las dos camisetas, un vínculo directo entre los dos finalistas de la serie. Llegó a Boca en 2001, poco después de la consagración en la Copa Libertadores, y ahora ve con ojos repartidos el duelo que se viene entre el club que lo tuvo y el de su tierra. Con Juan Román Riquelme como compañero de aquel plantel, el brasileño encontró en el entonces volante a su principal guía de llegada.
En la conversación, el lateral destacó el rol que tuvo Juan Román Riquelme en su adaptación al país, apenas arribó al club. «Me llevaban a restaurantes para que me adaptara lo más rápido posible. Creo que me veían como una persona de ellos, de barrio. Me trataron como familia», contó. El vínculo con el ídolo fue tal que Román lo introdujo a su familia y compartieron asados en su casa en reiteradas ocasiones.
De esos días quedaron recuerdos grabados a fuego, y uno tiene que ver con las cenas en las concentraciones. «Después de la cena, en las concentraciones, yo pensaba que no habían cenado muy bien, pero era porque iban a llegar las milanesas. Me decían: ‘cená tranquilo, que lo mejor de la cena es a la noche'», reveló el brasileño.
La historia completó con el ritual posterior a la cena y los protagonistas de la logística. «‘Vení, Negro, vení al cuarto’. Y entonces llegaba el delivery organizado por el Chelo. Eran amigos de ellos que les traían los sánguches de milanesas, Coca-Cola, todo. Y creo que eso los hizo ser campeón del mundo, de América, de todo, lo grande que son hasta hoy», aseguró Jorginho.
Cómo le fue a Jorginho en Boca
Su paso por Boca fue en el segundo semestre de 2001, cuando el equipo venía de ser bicampeón de América y era dirigido por Carlos Bianchi. Antes de arribar al club, el lateral había jugado en el fútbol brasileño y también en Europa, aunque su ciclo en la Argentina fue breve.
Jorginho fue titular en varios encuentros del Apertura y sumó 15 apariciones, sin convertir goles. Sin pena ni gloria, dejó la institución a comienzos de 2002 para continuar su carrera en Cruzeiro. Ahora, con la serie entre Boca y Vasco Da Gama pautada para las semanas del 14 y el 21 de octubre, el exlateral ya eligió bando para una llave que lo tiene como testigo directo de las dos orillas y como testigo, también, del Riquelme más campeón.
