(BUENOS AIRES).- Boca, bajo la gestión de Juan Román Riquelme, tiene por delante dos clásicos en fila que pueden achicar una deuda pendiente: San Lorenzo, por la fecha diez del Torneo Clausura, y Racing, por los cuartos de final de la Copa Argentina. La seguidilla llega mientras el equipo sigue con vida en la triple competencia.
Desde que Juan Román Riquelme asumió como dirigente, Boca jugó 51 partidos frente a River, Racing, Independiente y San Lorenzo. Ganó apenas 12, con una efectividad del 23,5 por ciento; de esas victorias, solo dos llegaron en los últimos 14 encuentros.
El balance general de la gestión marca además 22 empates y 17 derrotas. Boca no consiguió sostener un historial positivo contra ninguno de los otros cuatro grandes, una cuenta que explica el valor de la seguidilla y la posibilidad de ganar impulso en el tramo decisivo de la temporada.
El historial de la gestión Riquelme en clásicos
El detalle por rival muestra que Racing es el cruce más adverso, con tres triunfos, nueve empates y siete derrotas. Contra River, Boca acumula cinco victorias, cinco empates y cinco caídas; frente a Independiente suma dos triunfos, cinco igualdades y dos derrotas, mientras que ante San Lorenzo registra dos triunfos, dos empates y tres partidos perdidos.
Rodolfo Arruabarrena también arrastra un registro negativo en este apartado. Durante su primer ciclo en Boca dirigió 15 clásicos y ganó solo tres; ninguna de esas victorias fue contra San Lorenzo ni Racing, rivales frente a los que perdió las tres veces que se enfrentó. Su balance completo como entrenador del club fue de tres triunfos, cinco empates y ocho derrotas. En su regreso tuvo un único clásico: el empate 1-1 contra Racing en el Cilindro, por la fecha seis del torneo.
Boca llega con un invicto de 13 encuentros. Racing ganó uno de sus últimos nueve partidos y perdió seis, mientras que San Lorenzo obtuvo tres triunfos en sus últimos 18 compromisos; esos registros le dan a Juan Román Riquelme y a Arruabarrena una oportunidad para mejorar sus antecedentes contra los grandes.
La baja de Álvaro Montero será un condicionante para el cruce con Racing por la Copa Argentina: el arquero fue convocado por la selección de Colombia y Boca lo perderá para ese partido. En el mismo torneo, el fallo de AFA por el enfrentamiento contra Vélez quedó postergado, por lo que el calendario de las próximas semanas todavía depende de esa resolución.
