(BUENOS AIRES).- “Quedé sorprendido por la humildad de Riquelme”, dijo Ricardo Gareca sobre Juan Román Riquelme, el actual presidente de Boca. El exentrenador de la Selección de Perú destacó una característica personal del dirigente después de compartir un momento con él. La definición apuntó a una faceta que queda por fuera de cualquier discusión futbolística y generó repercusión entre los hinchas del club.
La valoración de Gareca estuvo relacionada con la imagen que se llevó de Riquelme fuera del campo de juego. El entrenador no se refirió a su rendimiento como futbolista ni a su tarea al frente de la institución, sino a la impresión personal que le dejó el encuentro entre ambos. La humildad fue el aspecto que, según reconoció, más le llamó la atención. El eje de su comentario quedó puesto en la forma de ser del actual presidente de Boca.
La trayectoria de Gareca le da contexto a la declaración. El exentrenador de la Selección de Perú es una figura de extensa trayectoria en el fútbol argentino y sudamericano. A lo largo de su carrera tuvo contacto con numerosos futbolistas y referentes, por lo que su observación se concentró en un rasgo personal de Riquelme. La frase no estuvo enfocada en títulos, rendimiento o decisiones dirigenciales.
Juan Román Riquelme construyó su vínculo con Boca primero como uno de los grandes referentes del club dentro de la cancha. Después de su retiro, continuó ligado a la institución hasta convertirse en presidente. Su figura mantiene un peso particular en el fútbol argentino por ese recorrido y por la influencia que tuvo como futbolista. Desde la dirigencia, además, Juan Román Riquelme participa en decisiones que siguen generando opiniones y análisis.
El comentario de Gareca también distinguió entre la figura futbolística de Riquelme y la experiencia personal que tuvo con él. “Quedé sorprendido por la humildad de Riquelme”, afirmó el entrenador. La frase no estuvo vinculada con los títulos del exfutbolista, su influencia dentro de la cancha ni la gestión que encabeza en Boca. El foco estuvo en la impresión que le dejó el encuentro y en la humildad que encontró fuera del juego.
Riquelme continúa involucrado directamente en las decisiones importantes de Boca. El presidente participa del armado deportivo y del seguimiento del plantel profesional. Rodolfo Arruabarrena conduce al equipo en esta etapa. El escenario mantiene al dirigente cerca del plantel y de los asuntos centrales del club.
La repercusión de las palabras de Gareca volvió a instalar a Riquelme en la conversación de los hinchas de Boca. Su pasado como jugador y su presente como presidente hacen que la opinión de una personalidad reconocida del ambiente genere interés, incluso cuando no se refiere a su carrera deportiva o a su gestión. El Xeneize busca avanzar en la Copa Argentina y mantenerse competitivo en los distintos frentes. En ese contexto, el elogio de Gareca quedó asociado a una faceta personal del presidente que el entrenador dijo haber descubierto en ese encuentro.
