DEPORTES

El duro pasado familiar de Julián Álvarez

 

Una historia familiar marcada por el trabajo y un recorrido que lo llevó desde Calchín hasta el fútbol europeo.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- “Mi madre era maestra de jardín de infancia y mi padre siempre trabajó en el campo. Después manejó un camión”, contó Julián Álvarez al recordar su historia familiar y sus primeros años en el fútbol. El delantero, oriundo de Calchín, un pueblo cordobés de unos 3.000 habitantes, reconstruyó el recorrido que lo llevó desde una familia vinculada al trabajo hasta el Atlético de Madrid.

Calchín fue el lugar donde Álvarez creció y mantuvo sus vínculos antes de dar el salto a las divisiones formativas. El delantero prefirió no instalarse en una residencia hasta los 15 años, mientras viajaba a distintas pruebas para continuar con su desarrollo. En una de esas oportunidades, su padre debió afrontar una experiencia inédita: “Mi padre nunca había viajado en avión tampoco”.

A los 13 años, Julián Álvarez incluso pensó en abandonar ese camino. “Hubo un momento a los 13 años que le dije a mis padres que no quería ir más a pruebas”, recordó el delantero. La decisión cambió dos años después, cuando eligió sumarse a River Plate y dejar atrás la etapa de evaluaciones para comenzar una formación más estable.

River Plate fue el club que terminó de impulsar su carrera profesional. Álvarez debutó con el primer equipo en 2018 y ganó la Copa Libertadores ese mismo año. En 2021 cerró la Liga Profesional como máximo goleador, una actuación que aceleró su llegada al fútbol europeo.

Manchester City fue su primera escala en Europa, pero el delantero buscaba una participación más regular. En 2024 dejó el club inglés y fichó por el Atlético de Madrid con la intención de tener un rol más protagonista. “Quería mi espacio, un lugar para desarrollarme, para crecer, sentía que el Atlético era el lugar”, explicó Álvarez.

Atlético de Madrid es ahora el escenario de una nueva exigencia para el delantero. Durante el verano intentó cambiar de club, pero finalmente continuará en el equipo madrileño, en un contexto en el que debe recuperar su lugar en el once. La continuidad también le plantea la necesidad de recomponer el vínculo con la hinchada y con el cuerpo técnico a través de su rendimiento.

Barcelona apareció como una alternativa durante ese proceso, aunque el Atlético de Madrid argumentó que no quería vender a Julián Álvarez para no reforzar a un rival directo. La operación no avanzó y el delantero seguirá en Madrid, donde el próximo paso será volver a ganarse un lugar en el equipo y responder en la cancha después de un recorrido marcado por decisiones, esfuerzo familiar y cambios de club.