DEPORTES

Destaparon la pelea secreta entre Julián Álvarez y Simeone

 

La tensión entre el delantero argentino y el entrenador marcó su frustrado intento de llegar al Barcelona.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- “Lo que pasó es que no matcheó con Simeone. El Cholo no dice eso, pero hubo momentos que se vieron algunos cortocircuitos entre ambos y se quería ir”, afirmó Luciana Rubinska. La periodista explicó que Julián Álvarez quedó en Atlético de Madrid con contrato hasta 2030 después de que fracasara el intento del Barcelona por incorporarlo.

La intención de Julián Álvarez de dejar el club, según Rubinska, venía madurando desde la disputa de la Copa del Mundo. El delantero tenía el deseo concreto de desembarcar en el Barcelona, pero la operación no avanzó durante el último mercado de pases de verano. La continuidad en España quedó marcada por el desgaste con el entrenador argentino.

La promesa de una venta fue uno de los puntos que profundizó el conflicto. “En el medio hubo muchos cruces. Le habían prometido que esa venta se iba a dar”, explicó Luciana Rubinska. Las negociaciones con el Barcelona no llegaron a buen puerto por la postura inflexible de la dirigencia del Atlético de Madrid.

Enrique Cerezo hizo valer el vínculo del delantero con el club y cerró la posibilidad de una salida. El presidente del Atlético impuso el contrato firmado hasta 2030, lo que le impidió a Julián Álvarez incorporarse al conjunto catalán. Con el mercado de pases cerrado, el atacante deberá continuar en la capital española.

La relación entre Julián Álvarez y Diego Simeone quedó afectada por los cortocircuitos dentro del Atlético de Madrid. Rubinska sostuvo que el delantero no encontró compatibilidad futbolística ni personal con el entrenador y que esa falta de entendimiento terminó influyendo en su deseo de irse. La periodista también vinculó el malestar con la promesa incumplida sobre su transferencia.

El Barcelona, con puntaje perfecto sin el delantero

Barcelona arrancó la Liga con un rendimiento que redujo el impacto de la llegada frustrada de Julián Álvarez. El equipo dirigido por Hansi Flick es el único que ganó los doce puntos disputados después de las primeras cuatro jornadas. En Mestalla, además, consiguió su tercera goleada por cinco tantos: antes había superado por esa diferencia a Elche y Rayo Vallecano.

El ataque del Barcelona también encontró respuestas internas tras la salida de algunos referentes. Raphinha suma seis goles y es el máximo goleador del campeonato, mientras que Fermín López y Lamine Yamal llevan cuatro tantos cada uno. Ese rendimiento permitió disipar las dudas que había generado la no llegada del delantero argentino.

Atlético de Madrid había argumentado que no quería vender a Julián Álvarez al Barcelona para no reforzar a un rival directo. Sin embargo, el equipo de Simeone perdió cinco puntos en las primeras cuatro fechas tras ceder unidades ante Villarreal y Athletic, mientras que quedó por detrás del líder y del Real Madrid. Con el libro de pases cerrado, el próximo objetivo del argentino será recuperar la titularidad y revertir el clima enrarecido con el cuerpo técnico y los simpatizantes rojiblancos.