DEPORTES

Julián Álvarez se iría del Atlético y hay 500 millones de euros en juego: «Cláusula»

 

El delantero podría recurrir a la justicia laboral española si no hay acuerdo entre los clubes por su salida.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- “la extinción del contrato por voluntad del deportista profesional, sin causa imputable al club, dará a éste derecho, en su caso, a una indemnización”, establece el artículo 16 del Real Decreto 1006/1985. La norma contempla que un profesional pueda extinguir su vínculo por voluntad propia y habilita a Julián Álvarez a buscar una salida unilateral de Atlético de Madrid rumbo a Barcelona.

Las conversaciones entre Atlético de Madrid y Barcelona por la transferencia del delantero están estancadas. Barcelona mantiene su interés en incorporar a Julián Álvarez, mientras Atlético de Madrid sostiene su negativa a negociar una salida en las condiciones planteadas. La vía legal trasladaría el conflicto desde la mesa de negociación entre los clubes hacia una eventual instancia judicial.

La cláusula de rescisión del delantero con Atlético de Madrid está fijada en 500 millones de euros. Ese monto funciona como referencia económica del contrato, pero la ruptura unilateral no implica que deba pagarse automáticamente esa cifra. La discusión podría centrarse en determinar si corresponde aplicar el total o establecer una compensación diferente según el perjuicio causado al club.

Qué puede definir la justicia laboral

El artículo 16 del Real Decreto 1006/1985 prevé que Atlético de Madrid pueda reclamar una indemnización si el deportista extingue el contrato sin una causa atribuible a la institución. El mecanismo no establece un pago automático ni resuelve por sí mismo el monto final. Si las partes no alcanzan un acuerdo, la discusión debe ser resuelta por la justicia laboral española.

Los tribunales laborales españoles deberían evaluar las circunstancias deportivas, el perjuicio provocado al club y los motivos de la ruptura. Una cláusula elevada puede ser tomada como referencia, pero no necesariamente se traslada de forma automática al monto final que determine un juez. Por eso, la cifra pactada y la indemnización que eventualmente fije un magistrado no necesariamente serían equivalentes.

Barcelona también podría quedar involucrado en las consecuencias económicas del conflicto. Si Julián Álvarez firmara con el club catalán dentro del plazo de un año desde la extinción de su contrato, la nueva entidad podría asumir una responsabilidad subsidiaria por las obligaciones económicas fijadas en el proceso. Esa posibilidad no convierte la salida en una transferencia asegurada, pero amplía el alcance del eventual reclamo.

Julián Álvarez lleva tres días consecutivos sin entrenarse con Atlético de Madrid, una situación registrada el 28 de agosto en medio de la disputa por su futuro. La posibilidad de una ruptura unilateral ya había sido planteada en junio. No hay confirmación de que Julián Álvarez haya decidido activar el mecanismo ni de que Barcelona esté dispuesto a sostener una disputa judicial de ese alcance; si el conflicto avanza, la definición dependerá de los tribunales laborales españoles y no de una negociación directa entre los clubes.