El analista político y titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), Roberto “Tito” Bacman, presentó una encuesta nacional sobre las posibilidades electorales de Javier Milei y dejó un dato que puede incomodar al oficialismo. Según los resultados, el presidente conserva un núcleo duro importante, pero enfrenta un techo electoral cada vez más difícil de superar. El relevamiento muestra un escenario de fuerte polarización y advierte sobre los límites del crecimiento libertario. Para Bacman, la clave de cara a las próximas elecciones estará en la capacidad del peronismo para dejar atrás sus internas y presentarse unido.
El estudio mostró que Milei mantiene un piso de intención de voto del 33,8%, el más alto entre los espacios políticos analizados. Sin embargo, esa fortaleza convive con un nivel de rechazo que limita sus posibilidades de crecimiento: el 56% de los encuestados aseguró que “no lo votaría nunca”. Frente a estos números, Bacman definió al mandatario como “un candidato acotado que tiene un piso importante y tiene un techo que lo está tocando”.
Milei conserva su núcleo duro, pero pierde terreno entre los jóvenes
El diagnóstico del titular del CEOP también puso en discusión una de las principales fortalezas que acompañaron a Milei desde su llegada a la política: el respaldo de los jóvenes. Bacman sostuvo que esa relación ya no es tan sólida y lanzó una frase contundente al analizar los resultados: “Ya se acabaron los jóvenes”. Según explicó, el escenario actual muestra un empate entre el oficialismo y sus principales adversarios dentro del segmento de los estudiantes, un dato que marca un cambio respecto de etapas anteriores.

La encuesta también refleja diferencias importantes según el nivel de ingresos y la situación laboral de los consultados. El respaldo a las políticas libertarias aparece más concentrado entre sectores de ingresos altos, gerentes y directivos, mientras que el rechazo crece entre asalariados formales de clases medias y bajas, jubilados y sectores informales más vulnerables. Bacman cuestionó además el discurso oficial sobre la evolución de los ingresos y fue directo: “Milei miente permanentemente”.
Para el analista, esta combinación de un núcleo duro consolidado y un techo electoral elevado deja al presidente frente a una situación compleja. En ese sentido, comparó el escenario con el de Carlos Menem antes de las elecciones de 2003, cuando el expresidente conservaba un piso considerable de votos, pero también arrastraba un fuerte nivel de rechazo. La diferencia, según el especialista, estará en si la oposición consigue transformar ese rechazo en una alternativa electoral competitiva.
El peronismo unido puede complicar los planes libertarios
El dato que más puede encender las alarmas en el oficialismo aparece cuando la encuesta simula un escenario de unidad opositora. Con un “peronismo unido” encabezado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el espacio alcanzaría el 41,6% de intención de voto frente al 34,4% del “oficialismo unido”. La diferencia sería de más de siete puntos y mostraría que una oposición ordenada podría convertirse en una amenaza concreta para Milei.
Pero Bacman advirtió que el principal obstáculo para el peronismo no está afuera, sino dentro de su propia estructura. “El principal enemigo del peronismo hoy es el propio peronismo y el principal aliado del peronismo hoy es esta crisis”, sostuvo. La encuesta muestra que, si el PJ concurriera dividido, Kicillof bajaría al 26,7% en una primera vuelta y el escenario se volvería mucho más incierto.
El panorama cambia en un eventual balotaje. Frente a Milei, Kicillof alcanzaría el 47,9% contra el 41,8% del presidente, mientras que Sergio Massa obtendría el 43,1% frente al 41,2% del libertario. A esto se suma otro dato político de peso: el 51% de los encuestados afirmó que quiere “cambiar el rumbo” del país.
