BOCA JUNIORS

Leandro Paredes y una decisión clave que debe tomar Arruabarrena

 

El mediocampista arrastra una molestia en el isquiotibial izquierdo y Boca evalúa reservarlo para que llegue en condiciones a la semifinal.

 
Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- Boca debe definir si le da a Leandro Paredes un parate de entre 15 y 20 días para que se recupere antes de la semifinal de la Copa Sudamericana. El mediocampista arrastra una molestia en el isquiotibial izquierdo, continúa jugando y no lo hace en plenitud.

La molestia habría comenzado durante el partido ante Vélez por Copa Argentina o en el encuentro previo frente a Platense. Desde entonces, Paredes tuvo algunos descansos puntuales, pero no consiguió una recuperación completa y siguió formando parte del equipo pese a la limitación física.

Leandro Paredes viene jugando condicionado desde hace varias semanas. La zona afectada es el isquiotibial izquierdo y el problema físico todavía influye en algunos aspectos de su participación dentro de la cancha.

Paredes ya mostró señales de que no está en sus mejores condiciones. Evita patear algunos córners y tampoco asume todo el protagonismo habitual en la pelota parada para no exigir la zona afectada. Su despliegue físico tampoco es el mismo que mostró en otros encuentros, aunque mantiene su capacidad para manejar los tiempos, encontrar pases y darle claridad al juego.

La capacidad de Leandro Paredes para ordenar los ataques y encontrar pases mantiene su peso dentro del equipo. Por ese motivo, su presencia sigue siendo determinante para Boca aun cuando el mediocampista no puede jugar con el mismo despliegue que en otros partidos.

Los próximos compromisos ante Unión e Instituto pondrán a Boca frente a una primera disyuntiva. El equipo necesita sumar en el torneo local y acomodarse tanto en la tabla del Clausura como en la anual, por lo que prescindir del mediocampista también tendría un costo deportivo inmediato.

Rodolfo Arruabarrena deberá evaluar cuánto puede exigir a Paredes en esos encuentros. La decisión no depende solamente del estado físico del capitán, sino también de las necesidades de Boca en el torneo local antes del tramo definitorio de la temporada.

Después de esos partidos, Boca tendrá una ventana sin encuentros entre semana antes de enfrentar a Vasco da Gama por la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana. El intervalo sería de alrededor de 16 días entre el último compromiso previo y el duelo ante el conjunto brasileño, un lapso que puede permitir una recuperación más profunda.

Ese período coincide con el tiempo de reposo que necesitaría Paredes para dejar atrás definitivamente el inconveniente físico. En Boca consideran que el mediocampista requiere entre 15 y 20 días de parate, de modo que la pausa entre los partidos con Unión e Instituto y la serie frente a Vasco da Gama puede ser utilizada para regular sus cargas.

La ventana internacional ofrece una oportunidad adicional. Leandro Paredes no fue convocado a la Selección Argentina por la suspensión que arrastra, mientras sus compañeros afrontan los compromisos internacionales y Boca puede trabajar específicamente en su recuperación.

La ausencia de Paredes en esa convocatoria permite que el club concentre el trabajo en la molestia del isquiotibial izquierdo sin sumar partidos internacionales a su calendario. El objetivo es que el mediocampista llegue en mejores condiciones a la ida contra Vasco da Gama.

Rodolfo Arruabarrena deberá resolver si sostiene a Paredes mientras el equipo lo necesita o si prioriza que llegue en mejores condiciones a la serie contra Vasco da Gama. A diferencia de meses anteriores, el entrenador cuenta ahora con más alternativas para realizar modificaciones.

La decisión quedará atada a los partidos con Unión e Instituto y a la posibilidad de aprovechar los alrededor de 16 días previos a la semifinal. Boca deberá elegir entre mantener en cancha a su capitán durante los próximos compromisos o reservarlo para una serie en la que su capacidad para manejar los tiempos, encontrar pases y darle claridad al juego puede resultar determinante.