(BUENOS AIRES).- Leonardo Ponzio ya conoce las condiciones que le puso la dirigencia de River para quedarse con el banco de suplentes en 2027: clasificar a la Copa Libertadores y lograr una campaña destacada en el Torneo Clausura. El interinato de Ponzio, que arrancó como una solución de emergencia tras la salida de Eduardo Coudet, empezó a ganarse un lugar a partir de los resultados y ahora se definirá en los dos frentes que tiene por delante.
El primer objetivo pasa por devolver al conjunto de Núñez a la competencia continental. La prioridad de la institución es meterse en la Libertadores de 2027, y la tabla anual será determinante para conseguirlo. Si el equipo logra esa clasificación, la dirigencia tendrá uno de los argumentos centrales para evaluar la ratificación de Ponzio como entrenador principal.
El segundo desafío está atado al Torneo Clausura. Ponzio tendrá más chances de continuar si River se consagra campeón o alcanza instancias decisivas del torneo y, al mismo tiempo, asegura su presencia en la próxima Libertadores a través de la tabla anual. El desenlace del campeonato va a pesar de manera directa en la evaluación que haga la dirigencia sobre su ciclo.
La situación contractual suma un detalle particular. Aunque Ponzio había asumido como interino, el club debió formalizar su vínculo como director técnico por la reglamentación vigente de AFA, que limita la duración de los interinatos. Por eso se registró un contrato hasta agosto de 2027, aunque eso no implica que la dirigencia haya definido de manera definitiva el proyecto deportivo para la próxima temporada.
Los resultados que cambiaron el escenario
El arranque del ciclo ayudó a que la discusión cambiara de tono. Ponzio sumó tres triunfos consecutivos en sus primeras presentaciones: 3-2 frente a Banfield como visitante, 3-1 ante Independiente Rivadavia en el Monumental y 2-1 contra Atlético Tucumán. Esos puntos le permitieron a River recuperar terreno y generaron un clima diferente alrededor de un plantel que venía golpeado después de la salida de Coudet, además de darle al nuevo DT el respaldo de los hinchas.
La derrota ante Huracán, sin embargo, bajó la euforia y mostró que todavía queda camino por recorrer. El reto del cuerpo técnico será sostener una regularidad que le permita al equipo escalar posiciones tanto en el Clausura como en la tabla anual, porque la clasificación continental no está asegurada y el margen para recuperarse depende de lo que el equipo sume en las próximas fechas.
Mientras Ponzio responde en la cancha, Stefano Di Carlo sigue trabajando en la planificación del futuro y analiza distintas alternativas para el banco de suplentes. Entre los nombres que aparecen en esa evaluación interna están Hernán Crespo, Gabriel Heinze, Pablo Aimar, Lionel Scaloni y Sebastián Beccacece, así que la continuidad del León dependerá también de cómo avance esa búsqueda. El punto de partida ya está fijado: llevar a River nuevamente a la Copa Libertadores y quedarse con el Torneo Clausura, dos objetivos que definirán si el interinato se convierte en proyecto.
