(BUENOS AIRES).- La clasificación de River a la Copa Libertadores 2027 puede definir la continuidad de Leonardo Ponzio como entrenador más allá del interinato. El equipo suma 42 puntos en la tabla anual y está a cinco unidades del último puesto que entrega una plaza para la competencia continental. Esa distancia obliga al conjunto de Núñez a mejorar su posición en las fechas que quedan. El resultado de esa pelea será determinante para el futuro del banco en 2027.
Leonardo Ponzio asumió como entrenador interino después de la salida de Eduardo Coudet. El comienzo de su ciclo generó ilusión en Núñez y abrió la posibilidad de que el club analizara su continuidad más allá del interinato. Después de la victoria ante Banfield, Ponzio remarcó que la palabra para definir su llegada era “interinato” y que esa condición debía respetarse.
El ciclo de Ponzio arrancó con tres victorias consecutivas ante Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán. Ese inicio le permitió a River recuperar terreno y le dio al club elementos para evaluar una continuidad más allá de la etapa transitoria. La derrota por 2-1 frente a Huracán frenó la racha y volvió a poner el foco sobre el futuro del banco del Millonario. El traspié también complicó la situación del equipo en el Clausura.
La pelea por la clasificación
El escenario deportivo combina la pelea internacional con la competencia local. En la tabla anual, River necesita recortar cinco puntos para alcanzar el último puesto que entrega una plaza a la Libertadores 2027. En el Torneo Clausura, después de la caída ante Huracán, quedó momentáneamente fuera de los ocho lugares que clasifican a la fase eliminatoria y ocupa el octavo puesto de su zona. Esa ubicación surge del panorama publicado este lunes y mantiene al equipo obligado a sumar en la recta final.
El calendario del Clausura todavía le deja seis compromisos y 18 puntos en juego. Sarmiento, Estudiantes de Río Cuarto, Belgrano, Racing, Boca y Aldosivi son los rivales que aparecen en la agenda de River para ese tramo. La serie será la oportunidad inmediata de recuperar regularidad. Al mismo tiempo, esos partidos definirán si el equipo puede acercarse a la clasificación internacional que aparece como condición para la continuidad de Ponzio.
El vínculo formalizado entre River y Ponzio se extiende hasta agosto de 2027 por la reglamentación de AFA. La norma impide que un entrenador interino dirija más de dos partidos, por lo que el acuerdo permitió que Ponzio continuara en el cargo mientras se analiza el futuro deportivo del club. La duración del vínculo no significa que la dirigencia haya resuelto sostenerlo de manera definitiva. Su continuidad seguirá atada a los resultados y, en particular, al objetivo de ingresar a la Libertadores.
El próximo tramo definirá la posición de River en el Clausura y en la tabla anual. También empezará a establecer si el interinato de Ponzio puede convertirse en un proyecto con continuidad durante 2027. El entrenador llegó para una solución transitoria, pero las tres victorias iniciales abrieron una posibilidad que la derrota ante Huracán volvió a poner bajo evaluación. La medida de ese respaldo estará en la tabla anual: alcanzar la plaza de la Libertadores 2027 será el principal argumento para que siga al frente del equipo.
