(BUENOS AIRES).- «PEDÍ LICENCIA a mi posición como vicepresidente de Racing. No quería ausentarme en un momento deportivo adverso», escribió Hernán Lacunza en el comunicado con que confirmó su apartamiento temporal de la comisión directiva de Racing. La decisión, comunicada oficialmente por el club en la previa del partido ante Sarmiento de Junín por la fecha 10 del torneo Clausura, rige de manera inmediata y deja sin plazo establecido para un eventual regreso.
«Racing Club informa que, a partir de hoy, Hernán Lacunza, vicepresidente primero de la institución, se tomará licencia de su cargo en la comisión directiva», anunció la institución de Avellaneda en sus redes sociales. «El objetivo de la decisión es que su actividad pública, que le impide tener la disponibilidad de tiempo para desarrollar la responsabilidad asumida en diciembre de 2024, no produzca ningún tipo de interferencia en la gestión cotidiana del club», explicó el club en el mismo mensaje.
El trasfondo de la licencia es la candidatura de Lacunza a presidente de la Nación en 2027 por el PRO. En su descargo, el dirigente reconoció la dificultad para sostener ambos frentes: «Transcurrido un lapso prudencial, me ha costado compatibilizar agendas y cumplir con mis compromisos en los equipos de trabajo. Gracias a los socios por la confianza». Cuando avanzó con su proyecto electoral, Diego Milito dejó en sus manos la determinación sobre la continuidad en el cargo, y tras un tiempo intentando cumplir con todo, Lacunza concluyó que ya no podía sostener sus compromisos de la misma manera.
Las áreas que quedan huérfanas
Desde su asunción en diciembre de 2024, Lacunza participó de un abanico amplio de áreas institucionales: obras, Ezeiza, inferiores, fútbol femenino, deportes amateur, comunicación, balances, presupuestos, contratos y las relaciones con la AFA y la CONMEBOL. Llegó a la vicepresidencia primera como parte de la fórmula encabezada por Milito, junto a Martín Ferré, que ganó las elecciones contra la lista del oficialismo liderada por Christian Devia. Mientras dure la licencia, la conducción deberá reorganizar todas las responsabilidades de la vicepresidencia primera.
La partida temporal también desató versiones sobre una supuesta influencia partidaria en la conducción, que Lacunza salió a desmentir. «En la CD hay peronistas, radicales, liberales, socialistas. Allí nos convoca un fin superior: Racing», sostuvo, y agregó: «Nunca, nunca, nunca, escuché que en alguna decisión alguien preguntara la opinión del PJ, la UCR, el PRO o el PC». Sobre las críticas, indicó: «Bienvenido el debate público en medios, redes sociales o en la tribuna. Pero enfoquemos la energía: la presunta influencia partidaria es imaginaria».
El cruce con el pasado de Milito resulta inevitable: antes de asumir, el presidente había declarado en una entrevista que la política no iba a tener lugar en el club, una declaración que se viralizó en medio de la crisis. «Dije siempre lo mismo: la política afuera del club. Si alguno quiere hacer política, conmigo no va a tener espacio. Fui claro de entrada, nos miramos a la cara y estamos todos por detrás del escudo», había afirmado Milito en su momento.
La decisión de Lacunza llega además en plena crisis deportiva: Racing está último en su zona del Clausura y en la 24° colocación de la tabla anual. El propio dirigente admitió que «los resultados del fútbol profesional masculino son malos en lo que va de 2026. Y que 2025 fue bueno (Recopa, semi de Libertadores, finalista de liga local)». «Entiendo a los hinchas, yo también como hincha sufro cuando el equipo pierde», había expresado antes. El equipo, mientras tanto, le dio una alegría a la gente: venció a Sarmiento de Junín en el Cilindro y tomó aire en el torneo.
