ESPECTÁCULO

106 minutos de acción y drama: así es Pepita La Pistolera, protagonizada por Luisana Lopilato

 

La actriz encarna a Margarita Di Tullio en un thriller dramático ambientado en Mar del Plata durante 1985.

 
Luisana Lopilato
Luisana Lopilato

(BUENOS AIRES).- Luisana Lopilato protagoniza Pepita, La Pistolera, la última película dirigida por Lucía Puenzo, un thriller dramático inspirado en hechos reales. La historia sigue a Margarita Di Tullio durante los meses previos a las muertes que la llevaron a la cárcel y reconstruye el camino que convirtió a la mujer en la figura conocida por su apodo: Pepita, La Pistolera.

La trama está situada en la Argentina de 1985, durante la reconstrucción democrática posterior a años de oscuridad militar. En ese contexto, Margarita trabaja en un boliche del puerto de Mar del Plata, bajo las órdenes de un hombre violento que obliga a ella y a otras mujeres a tener sexo con clientes. La película protagonizada por Luisana Lopilato parte de ese entorno de explotación y violencia, alejado de la etapa mediática posterior de la protagonista.

Margarita ve una posibilidad de salir de ese lugar a partir del vínculo que crece con uno de los trabajadores portuarios que circulan entre las embarcaciones. Cuando queda embarazada, el futuro de su bebé modifica el alcance del conflicto y la empuja a buscar un camino propio. Su objetivo es derrumbar el negocio ilegal del hombre que la sometía y que alimentaba su imperio del crimen.

La estrategia tampoco la enfrenta completamente sola. Varias de sus amigas, también trabajadoras sexuales, la acompañan en el intento de dejar la calle y escapar del fantasma del Loco de la Ruta, un supuesto asesino serial que mata mujeres a la vera del camino. El peligro externo se suma a la violencia cotidiana del puerto y sostiene la tensión del thriller.

El trasfondo real de la historia está ligado a un episodio ocurrido en 1985: Margarita Di Tullio mató a tres hombres que intentaron atacarla en su casa, por un ajuste de cuentas. La película no parte de ese hecho para reconstruir toda su vida, sino que concentra la narración en los meses previos a las muertes que terminaron con ella en la cárcel. Ese recorte sitúa el foco en la transformación de Margarita antes de que su nombre quedara asociado a Pepita, La Pistolera.

La puesta en escena de Lucía Puenzo trabaja la violencia desde dos registros. Por momentos la muestra de manera explícita; en otros, la construye mediante comentarios, gestos y acciones dentro de un clima asfixiante. La directora usa sobre todo primeros planos para encuadrar el sufrimiento de las mujeres atravesadas por la violencia callejera. El frío del invierno marplatense y el ruido de los tacos de los zapatos completan una experiencia sensorial que también define el ambiente de la película.

El trabajo de Luisana Lopilato ocupa el centro de esa construcción. Su actuación es consagratoria, muy lejos de sus papeles anteriores y con una composición desafiante de Margarita. Camila Peralta aporta una labor muy intensa, mientras que Charo López se aparta de la comedia con un papel que sorprende por su registro. El elenco también incluye a Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Gustavo Bassani, que acompañan a las protagonistas en este thriller dramático centrado en la historia de Margarita Di Tullio.