(BUENOS AIRES).- Marcela Tinayre tiene en Barrio Parque una mansión de estilo francés que funciona como punto de encuentro de su familia y como escenario de los cumpleaños de Mirtha Legrand. La casona, ubicada en una zona residencial exclusiva de la Ciudad de Buenos Aires, es una de las propiedades más reconocidas entre las celebridades argentinas. Su diseño combina una fachada clásica y señorial con interiores preparados para recibir reuniones y un jardín amplio que preserva la privacidad.
La propiedad fue adquirida por Marcela Tinayre hace varias décadas junto a su entonces esposo, Marcos Gastaldi, y se transformó con el correr de los años. El exterior mantiene una impronta francesa clásica, asociada a la estética de los tradicionales palacetes urbanos de París. Esa referencia aparece en la presencia de grandes puertas, ventanales y balcones.
Las grandes puertas negras marcan el acceso a la casona y permiten mantener la privacidad de los eventos y de lo que ocurre en el interior. La fachada suma amplios ventanales, balcones y una entrada lujosa en la que se combinan el mármol y los portones. El conjunto anticipa una casa diseñada alrededor de la luz natural y de una imagen histórica de inspiración europea.
Un interior entre madera y recuerdos
El interior conserva la elegancia del frente y la línea histórica de la propiedad. Los techos altos y las paredes blancas están pensados para reflejar la luz natural que ingresa por los ventanales. Plantas ubicadas alrededor de la casa completan la conexión visual entre el exterior y los ambientes interiores.
La madera noble ocupa un lugar central en los pisos de los grandes salones, con acabados pulidos que aportan calidez y sofisticación durante los encuentros familiares. La decoración también incluye lámparas de araña importadas, alfombras de diseño y rincones con portarretratos. Esos objetos repasan la historia de la familia y suman recuerdos personales a los ambientes. La sala de estar tiene un espacio que recrea un bar, destinado a la preparación de tragos de autor.
El jardín se encuentra en la parte trasera de la casa y se conecta con la sala de estar a través de grandes ventanales. El acceso permite pasar directamente desde el interior hacia un espacio extenso, con árboles añejos, plantas ornamentales y césped cuidado. Su tamaño y su disposición también contribuyen a resguardar la vida privada de Tinayre.
La piscina complementa el diseño paisajístico del jardín, que además permite instalar estructuras temporarias, pistas de baile y sectores de estar al aire libre. La vista desde ese espacio hacia la mansión de Marcela Tinayre muestra balcones de estilo francés e histórico. Las luces que decoran el lugar durante los cumpleaños de Mirtha Legrand completan una escena que combina arquitectura, vegetación y privacidad.

