(BUENOS AIRES).- A los 55 años, Mariano Peluffo atraviesa una etapa profesional distinta a la que marcó su máxima exposición televisiva. El conductor reorganizó su actividad y hoy combina una empresa vinculada a los desarrollos inmobiliarios, la construcción y la urbanización con su trabajo en radio. El cambio no implicó abandonar la producción y la coordinación: esas tareas ahora se aplican a proyectos fuera de la pantalla.
Durante la pandemia, Mariano Peluffo compró una propiedad para reciclar junto a un amigo. La experiencia, contó, terminó “convirtiéndose en una nueva pasión” y funcionó como punto de partida para una empresa vinculada al rubro. A partir de ese primer proyecto, se involucró en distintas iniciativas y asumió tareas de gestión, planificación y coordinación de equipos. El recorrido marcó el paso hacia una actividad en la que participa actualmente.
En esos emprendimientos, Peluffo “cumple un rol similar al que desarrolló” durante años en los medios. Aunque ya no trabaja frente a una cámara, produce, organiza y supervisa procesos, una dinámica que traslada a cada proyecto. Él mismo describió que “combina tareas de gestión, planificación” y coordinación de equipos. Esa continuidad le permite aplicar su experiencia en la producción televisiva a la construcción y la urbanización.
La gestión cotidiana incluye la búsqueda de proveedores, la evaluación de presupuestos, el seguimiento de aspectos legales y la coordinación general de cada emprendimiento. Peluffo también participa de la planificación y del seguimiento de los equipos, por lo que su trabajo abarca distintas etapas de los proyectos. Según relató, esa dinámica se conecta con un “interés que había quedado pendiente” desde su juventud.
La decisión de avanzar en el rubro inmobiliario también está vinculada con una preocupación familiar. Mariano Peluffo contó que empezó a pensar en qué legado material podía construir para sus tres hijas, Bianca, Aurora y Clara. Esa reflexión fue uno de los motores que “lo impulsó a desarrollarse en el negocio inmobiliario”. Para él, los terrenos, edificios y emprendimientos pueden transformarse en proyectos concretos que permanezcan en el tiempo, a diferencia de una trayectoria televisiva difícil de trasladar como patrimonio.
La radio se consolidó como su principal actividad dentro de los medios. Después de más de una década en FM, lidera uno de los ciclos más escuchados de su franja horaria, mientras el negocio inmobiliario ocupa una parte central de su agenda laboral. Su trayectoria televisiva incluye su participación en Gran Hermano, MasterChef y Got Talent, formatos que lo convirtieron en una de las caras más reconocidas de la pantalla.
El conductor no presenta este cambio como una deuda con la televisión. Sostuvo que no siente que haya una deuda pendiente y que ambas partes siguieron caminos diferentes, después de años de exposición y de etapas profesionales diversas. En ese recorrido recordó que cobró uno de sus trabajos en patacones, durante los años posteriores a la crisis de 2001, y una anécdota con un ejecutivo mexicano que supuso que su situación económica era muy superior por la cantidad de programas que había encabezado. Hoy, el presente de Mariano Peluffo queda definido por la articulación entre la radio y los emprendimientos inmobiliarios.
