VIDA Y ESTILO

Cómo es la casa de Mario Pergolini: sótano retro, cueva nerd y una biblioteca exclusiva

 

Un recorrido por los espacios donde el conductor trabaja, colecciona objetos y desarrolla sus pasatiempos.

 
Mario Pergolini
Mario Pergolini

(BUENOS AIRES).- La casa de Mario Pergolini combina la funcionalidad de una vivienda familiar argentina con ambientes dedicados a la música, el cine, la radio y la tecnología. El hogar, que comparte con su esposa Dolores Galán y sus tres hijos, se aleja del minimalismo y suma una oficina repleta de colecciones, un sótano retro y un garaje con impresora 3D.

Los ambientes principales son amplios, con madera visible, tonos cálidos y grandes ventanales que dejan entrar luz natural. La abertura del comedor conecta la vivienda con un patio generoso, mientras que otros espacios se vinculan con el jardín. La distribución prioriza la comodidad y conserva el aspecto de una casa tradicional, sin resignar sectores personalizados para el trabajo y los pasatiempos de Mario Pergolini.

La cocina tiene muebles de madera y vidrio, mucho espacio de guardado y un orden específico para los objetos y las especias. En el centro, una isla de mármol permite lavar los platos y cortar los ingredientes. La sala de estar y el comedor completan ese sector con sillones modernos en tonos neutros, una mesa ratona, un televisor grande y una mesada pensada para que la familia de cinco comparta sus comidas.

La oficina, el sótano y el garaje

La oficina personal de Mario Pergolini funciona como espacio de trabajo y de reuniones. Allí recibe a colegas y realizó entrevistas, en un ambiente con paredes blancas, ventanales, sillones, una mesa ratona y un escritorio negro. La luz natural entra por las aberturas y contrasta con la gran biblioteca en forma de L ubicada frente al ventanal.

La biblioteca reúne vinilos, libros exclusivos, instrumentos musicales, radios antiguas y objetos vinculados con la cultura pop. También conserva regalos de amigos y colegas, además de piezas que el conductor acumuló a lo largo de su carrera. El mueble convierte la oficina en un espacio de exhibición, pero mantiene su uso cotidiano como lugar para trabajar y desarrollar proyectos.

El sótano retro es la llamada cueva nerd de la casa y uno de los ambientes preferidos de sus seguidores. Pergolini lo utiliza para grabar segmentos de curiosidades para Vorterix y videos para redes sociales. El lugar no tiene luz natural: está armado con luces de colores, dos computadoras, equipos de audio, elementos de producción, afiches y objetos relacionados con el cine y la música.

El garaje también forma parte de ese circuito creativo. Allí hay una impresora 3D que Pergolini usa para fabricar réplicas, figuras y juguetes vinculados con películas, series y videojuegos. Muchas de esas piezas después pasan a los estantes del sótano o de la oficina. Dolores Galán mantiene un perfil bajo y permanece alejada de la exposición mediática; se conoció con Pergolini a fines de la década de 1980, cuando él tenía 26 años y ella era estudiante de psicología de 18, y se casaron en 1990. La pareja tiene a Tomás, nacido en 1994; Matías, nacido en 1998; y Valentina, nacida en 2006.