ESPECTÁCULO

6 locales en Argentina y 1 en España: cómo es la millonaria franquicia de Maru Botana

 

La cocinera administra una red de locales propios y limita las franquicias para conservar el control de la producción artesanal y la marca.

 
Maru Botana
Maru Botana

(BUENOS AIRES).- Maru Botana tiene una estructura comercial basada en locales propios, cafeterías y servicios de catering: cuenta con seis locales en Buenos Aires y uno en España. El negocio gastronómico se apoya en la elaboración artesanal y en una expansión controlada de la marca, sin una política de franquicias masivas.

Los locales propios funcionan como el principal canal de contacto con el público. En Buenos Aires, la cadena tiene sucursales en Belgrano, Palermo y San Isidro, además de otros barrios que no fueron especificados. La propuesta se completa con cafeterías y servicios de catering, dos áreas que amplían la actividad más allá de la atención diaria en los comercios.

La producción artesanal ocupa un lugar central en el esquema de Maru Botana. La cocinera manifestó que prefiere conservar el control sobre la marca y sobre la elaboración de sus productos, una decisión que limita el crecimiento mediante terceros, pero le permite mantener bajo su supervisión el funcionamiento del negocio gastronómico.

La política frente a las franquicias está vinculada con experiencias anteriores. Maru Botana declaró que no otorga franquicias de manera masiva debido a problemas registrados en el pasado, por lo que prioriza el manejo directo de sus locales y la relación con quienes participan de la operación de la marca.

El antecedente más recordado fue el local operado por Alejandro Stoessel en San Isidro. Ese comercio fue clausurado por conexiones clandestinas de luz, un episodio que quedó asociado a las dificultades que atravesó Botana con el sistema de franquicias y que influyó en su decisión de evitar una expansión amplia bajo ese formato.

La continuidad del emprendimiento también está pensada en términos familiares. Maru Botana proyecta que sus propios hijos queden a cargo del negocio, una posibilidad que mantiene la conducción dentro de la familia y acompaña su preferencia por preservar el control de la marca y de la producción artesanal. Así, el crecimiento del negocio aparece ligado tanto a la administración directa como a la continuidad familiar.

Los ingresos de la empresaria no provienen únicamente de los locales y el catering. A lo largo de tres décadas de trayectoria, acumuló ganancias mediante contratos de televisión, la edición de libros de cocina, pautas publicitarias como embajadora de marcas y la monetización de sus redes sociales. No existe una declaración de fortuna neta, aunque su patrimonio visible incluye una mansión valuada en aproximadamente 2 millones de dólares, ubicada en un barrio cerrado de Tigre, en la zona norte de Buenos Aires. La propiedad tiene cerca de 900 m², seis dormitorios, un playroom y una cocina de nivel profesional, con estilo provenzal.