(BUENOS AIRES).- «Las partes están mucho más cerca que al comienzo de la negociación, a tal punto que las partes me asumen que Matías Galarza queda con boleto de primera fila para el mercado de diciembre», afirmó el periodista Martín Arévalo en ESPN. La tratativa por el mediocampista de Talleres sigue en marcha pese a que Boca descartó su llegada en la ventana actual y apunta a cerrar su incorporación recién a fin de año.
Desde el club confirmaron que no irán a la carga por Matías Galarza en este mercado, aunque contaban con un cupo habilitante: la lesión de Tomás Aranda, quien se fracturó el peroné y estará inactivo hasta 2027. El plazo que la AFA le otorgó a Boca para incorporar un quinto refuerzo venció el lunes 14 de septiembre a las 20 horas, sin que la dirigencia exigiera una prórroga para negociar.
La decisión no sorprendió en el ámbito xeneize: la directiva liderada por el presidente Juan Román Riquelme y el manager Marcelo Delgado ya había asegurado que no tenía intenciones de sumar otro nombre al plantel, más allá de las bajas por lesión y la venta de Kevin Zenón a Atlas de México en una suma cercana a los 5 millones de dólares. Desde Brasil, donde el equipo se concentra pensando en la revancha de los cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo, indicaron que no habrá movimientos y que están retirados del mercado.
En Talleres, mientras tanto, dejaron abierta la puerta a la salida. «Estamos al tanto de lo de Mati, vamos a ver qué es lo que se resuelve. Yo quiero que se quede, pero hay un montón de cuestiones, como el futuro de los chicos… Es un jugador que me gustaría contar con él, pero si él y la dirigencia resuelven que se tiene que ir, listo, es el futuro de muchos de estos chicos que tienen ilusiones», explicó Omar De Felippe, técnico del club cordobés, quien dejó entrever que existió una tratativa entre las partes.
El perfil del mediocampista
Galarza nació en San Isidro el 4 de marzo de 2002, surgió de las divisiones inferiores de Argentinos Juniors y fue transferido al Genk de Bélgica por 6 millones de dólares a mediados de 2022. En 2024 regresó al fútbol argentino para sumarse a Talleres a cambio de 3,6 millones de euros y mantiene contrato con el club hasta diciembre de 2028. Su nombre ya había sonado para Boca en el pasado y hasta recibió el elogio del francés Robert Pires, que lo vio en sus primeros pasos en primera: «El 15 de Argentinos. Galarza. Marcó el segundo gol. Es un poco parecido a Riquelme, por la manera de correr y manejar el balón. Tiene buena técnica», señaló en 2022.
Arruabarrena se habría mostrado expectante por tener a Matías Galarza como variante en el mediocampo, un sector donde Boca sufre las ausencias de larga duración de Agustín Marchesín, Tomás Aranda y Adam Bareiro, que no volverán a tener actividad hasta el año próximo. La buena noticia para el cuerpo técnico es el regreso de Rodrigo Battaglia, que ya realiza trabajos en campo e ingresó en la etapa final de su rehabilitación por una rotura de tendón de Aquiles.
Boca cerrará el 2026 con los cuatro refuerzos de la ventana invernal: Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia. El equipo pelea en varios frentes en la recta final del año —la Sudamericana, la Copa Argentina, el Torneo Clausura y la Tabla Anual— y su próxima chance de reforzarse llegará en diciembre, cuando se reactive la negociación por Galarza.
