(BUENOS AIRES).- «Ella le dieron el alta porque insistió, es indomable», dijo Marcela Tauro en Infama sobre Mirtha Legrand, quien recibió el alta médica pese a que el equipo de salud prefería continuar con la internación. El alta se produjo por insistencia de la propia protagonista, según el relato de la panelista, quien detalló las últimas novedades del cuadro de salud de la conductora.
Tauro explicó que la decisión de los médicos era dejarla internada un tiempo mayor al que finalmente cumplió. «Ella le dieron el alta porque insistió, es indomable, la querían dejar más tiempo, por los menos dos días más», contó. Es decir, el equipo médico consideraba que faltaban al menos 48 horas de internación, pero Mirtha Legrand no aceptó extender la estadía y decidió volver a su casa.
La internación, según Tauro, nació de un pedido directo de la propia conductora, que llegó al centro de salud con un cuadro que la complicaba. «Dicen que ella misma pidió la internación porque se ahogaba, se sentía mal y estaba deshidratada», señaló la panelista. Ese cuadro inicial, con sensación de ahogo y deshidratación, fue el puntapié del ingreso a la clínica: la propia paciente advirtió que su estado no era el habitual y pidió ser atendida.
Una vez internada, los estudios arrojaron el origen del problema: una bacteria. «Era esta bacteria que le encontraron», indicó Tauro, quien precisó que a partir de ese hallazgo le diagnosticaron a Mirtha Legrand una neumopatía, una afección pulmonar que exigía atención y seguimiento durante la internación.
Gripe, bronquitis y neumopatía
El cuadro de salud no apareció de golpe, sino que se fue agravando en etapas sucesivas. «Primero tuvo una gripe, después una bronquitis y ahora esto», resumió Tauro, quien trazó esa progresión para explicar cómo una afección respiratoria común terminó derivando en un cuadro que requirió internación.
Sobre ese diagnóstico final, Tauro subrayó la seriedad de la neumopatía y el cuidado que exige. «Tiene una neumopatía, es muy delicada, tanto en gente joven como en gente mayor», sostuvo. La afección, explicó, resulta delicada en cualquier franja etaria, lo que da una dimensión de la importancia del tratamiento durante los días de internación.
El cuadro final de la historia, tal como lo describió Tauro, tiene un componente de carácter: la conductora decidió cuándo irse, contra la recomendación médica de extender la internación. La panelista la describió como una paciente indomable, que no aceptó quedarse más tiempo del que ella consideraba necesario. Esa misma voluntad, según el relato, marcó las dos puntas del proceso: el ingreso al centro de salud, cuando ella misma pidió ser internada al sentirse mal, y la salida, con el alta otorgada por insistencia propia.
Al momento de la salida, el equipo de salud había evaluado que el cuadro necesitaba aún vigilancia, por lo que el alta se otorgó antes del plazo previsto por los propios médicos. La palabra de Tauro en Infama fue, hasta ahora, la única versión pública sobre las últimas horas de internación de la conductora, cuyo estado de salud había generado preocupación en las últimas semanas.
