(BUENOS AIRES).- «Están muy enojados con Mercedes Ninci porque la semana pasada leyó un estudio de Mirtha al aire. ¿Dónde está la intimidad? Para hacerlo, y más de una persona de 99 años, tenés que tener la historia clínica con anterioridad», explicó Yanina Latorre en su programa de El Observador. El enojo que describió es el de la familia de Mirtha Legrand, que recibió con alivio el alta de la conductora pero encendió una alarma por la filtración de información médica no autorizada.
La protagonista de la historia viene de dejar atrás casi una semana de internación en el Sanatorio Mater Dei por una bronquitis. Mirtha Legrand recibió el alta el pasado domingo y ahora sigue su recuperación en su casa, donde por el momento no debería salir ni trabajar. El cuadro había mantenido en vilo al ambiente del espectáculo durante los días previos.
La noticia del alta, sin embargo, quedó opacada por el cruce entre las panelistas. Según Latorre, tanto la familia de Mirtha Legrand como las autoridades del sanatorio están furiosos con Mercedes Ninci por dar a conocer al aire un estudio de la conductora. La periodista habría leído el resultado en pleno programa, sin autorización y sin que existiera un parte oficial que lo respaldara.
«Leer el análisis al aire sin ser médico es raro. Del Sanatorio están haciendo una investigación para saber cómo llegó a sus manos», reveló Latorre. La investigación interna del Mater Dei apunta a determinar quién filtró el documento, porque para que la información circulara alguien debió haber accedido primero a la historia clínica de la artista.
Posibles consecuencias legales
El episodio podría tener continuidad en la Justicia. «Lo más probable es que haya algún tipo de causa o denuncia», agregó Latorre más tarde en SQP. La filtración de datos médicos de una persona de 99 años, explicó, compromete tanto a quien los difundió como a quien los dejó llegar a manos equivocadas.
El sanatorio, por su parte, se habría sentido muy culpable por lo ocurrido. La familia de Mirtha Legrand no se molestó con el Mater Dei, pero sí con Ninci, a quien consideran la responsable de haber difundido la información sin autorización. Según Latorre, el enojo familiar es directo y no admite matices.
Latorre también cuestionó públicamente a Ninci por la manera de abordar el tema y remarcó que hay que tener cuidado cuando se habla de la salud de una persona, y más todavía cuando se trata de una figura como Mirtha Legrand. En su visión, la jerarquía y la trayectoria de la conductora exigen redoblar ese cuidado, no relajarlo.
La propia Latorre cerró su reclamo con una advertencia sobre los límites que debería respetar el periodismo del espectáculo. «Con Mirtha no hay que jugar al morbo», insistió. Mientras avanza la investigación interna del sanatorio y se define si hay acciones legales, Mirtha Legrand continúa su recuperación en su casa, lejos de las cámaras y sin fecha de regreso a la televisión.
