ESPECTÁCULO

Gran Hermano llega a su final con baja audiencia, según Yanina Latorre

 

La panelista asestó un duro golpe al reality y su rating está en pleno debate

 
Gran Hermano
Gran Hermano

(BUENOS AIRES).- «Para ser el final lo de Gran Hermano es muy bajo. Ya no le interesa a nadie, interesan más las peleas de Laura Ubfal con el panel que lo que está pasando ahí adentro».

El análisis es de Yanina Latorre, que evaluó el rendimiento del reality a muy pocos días de su final y se mostró dura con los números que está dejando el ciclo.

La distancia entre el interés público y el programa se nota en los ratings. Latorre repasó esos datos en su programa de El Observador 107.9 y sostuvo que la generación dorado del reality no logró atrapar del todo al público, algo que se refleja de manera directa en la medición de audiencia. El ciclo acumula más de 200 días desde que 23 participantes entraron a la casa, con varias idas y vueltas a lo largo de la temporada.

En ese balance, la panelista apuntó contra el desconocimiento que generan los actuales habitantes de la casa. «Nadie sabe quién es Yipio, Pincoya, nadie sabe quién está dentro de la casa», señaló Latorre, para quien los participantes de esta edición no lograron instalarse en la conversación cotidiana como sí ocurrió en temporadas anteriores.

El contraste con temporadas anteriores

La comparación con el pasado inmediato del programa marca la diferencia que percibe Latorre. «Me acuerdo que cuando estaban Marcos, Romina Uhrig, Juli Poggio había un furor en la calle», recordó. Para la analista, los egresados de aquellas ediciones trascendían el encierro y se convertían en figuras públicas desde el momento en que pisaban la vereda.

La salida de la casa también cambió, según su diagnóstico. «Cuando salían todos iban a LAM, ahora van saliendo de la casa de Gran Hermano y pasan sin pena ni gloria», completó. En su visión, el recorrido post-reality de los participantes actuales carece del impacto mediático que tenían los de otras temporadas, que llegaban a los programas de espectáculos como protagonistas indiscutidos.

Latorre remarcó, además, que el foco de la conversación pública se desplazó fuera de la casa: por encima de lo que ocurre entre los participantes, generan más atención los cruces de Laura Ubfal con el panel de comentaristas del ciclo. Es decir, la discusión alrededor del reality ocupa hoy un lugar que el contenido de la propia competencia no está consiguiendo, siempre según su lectura de los números y del clima del momento.

El reality se prepara para definir a su ganador en los próximos días, en medio de este debate sobre su rendimiento. La final de Gran Hermano llega con la casa convertida en un escenario que, para Latorre, ya no moviliza a la audiencia como en otras temporadas, mientras la polémica en torno al programa sigue concentrando la atención que la competencia en pista no logra captar.