ESPECTÁCULO

No hay vuelta atrás: la terminante decisión que tomó la familia de Mirtha Legrand tras las complicaciones

 

La conductora de 99 años evoluciona en sala común, mientras su familia mantiene el hermetismo y aguarda un nuevo parte médico.

 
Mirtha Legrand
Mirtha Legrand

(BUENOS AIRES).- “La familia cerró todos sus teléfonos, no le contestan a nadie, no dan información”, afirmó Ángel de Brito. Mirtha Legrand fue internada nuevamente el viernes pasado en el Sanatorio Mater Dei por una neumonía bacteriana y actualmente pasó a sala común, bajo seguimiento constante.

Ángel de Brito detalló que el hermetismo alcanza a los familiares que se acercan al sanatorio. “La familia cerró todos sus teléfonos, no le contestan a nadie, no dan información, están sus nietos ahí, está Marcela, van todos a verla. Todos no pueden porque terapia intensiva es que es una puerta giratoria como GH”, dijo. La referencia incluyó a los nietos y a Marcela, aunque aclaró que las restricciones de terapia intensiva impiden el ingreso de todos.

La decisión, explicó, se vincula con el manejo de la información desde la nueva internación de Mirtha Legrand. “Con Mirtha la verdad voy a ser muy escueto y prudente. Mirtha fue internada el viernes nuevamente, los partes que dan el Sanatorio Mater Dei, debe ser a pedido de la familia, es la nada misma. No dicen nada, Mirtha está cursando una neumonía bacteriana”, sostuvo. De Brito indicó así que los partes del Sanatorio Mater Dei son escuetos por pedido de la familia.

El periodista también describió la evolución de los primeros días y la identificación de la bacteria. “Es un estado dificilísimo para cualquiera, y para una señora de 99 años. Por suerte le encontraron la bacteria, cuál era, la identificaron. Entonces, el viernes la cuestión era dramática, el sábado Mirtha repuntó, durmió bien, gracias a los antibióticos”, explicó. La mejoría inicial no modificó su pedido de esperar y actuar con prudencia.

El enojo por los rumores y el pedido de la familia

El malestar del entorno había quedado expuesto el lunes, después de que circularan versiones falsas y alarmistas que incluso anunciaron el fallecimiento de Mirtha. Gustavo Méndez contó en La mañana de Moria que, al referirse a lo ocurrido, utilizó palabras del entorno: “El viernes, voy a utilizar las palabras que dijo su entorno, ‘se dijeron muchas imbecilidades’”. Moria Casán también describió “dos anuncios muy delicados, como que la señora había partido”.

La familia pidió que se tomara como referencia únicamente el parte médico oficial. El lunes, un móvil de La mañana de Moria se apostó en los exteriores del Sanatorio Mater Dei, mientras el entorno reclamaba no atender a los trascendidos; ese mismo día estaba prevista una placa de tórax. Gustavo Méndez anticipó que, si los estudios eran favorables, el alta podía llegar entre el martes y el miércoles, una posibilidad distinta del panorama más pesimista planteado por De Brito.

Para el 23 de septiembre se esperaba un nuevo parte médico. Mirtha ya había pasado a sala común, aunque seguía bajo seguimiento constante y los médicos avanzaban paso a paso; Ángel de Brito resumió su postura: “La verdad es que la situación es difícil, se escuchan mejorías, pero 99 años neumonía bacteriana, hay que esperar y hay ser prudentes, le deseamos lo mejor”. El próximo dato sobre la salud de Mirtha Legrand quedaba así sujeto a ese informe y a la evolución del tratamiento.