Myriam Bregman, referente del Frente de Izquierda, descartó la posibilidad de conformar una fórmula electoral conjunta con el gobernador bonaerense Axel Kicillof de cara a 2027. La dirigente atribuyó el liderazgo de su espacio en las mediciones de imagen positiva a su rol opositor frente al gobierno de Javier Milei. Bregman fundamentó su negativa a una alianza con el mandatario provincial porque considera que tiene actitudes de conciliación política.
Rechazo a la alianza con Kicillof: «Moderada nunca»
La ex diputada nacional negó las especulaciones de una candidatura compartida con Kicillof para 2027. Bregman afirmó que la orientación política del gobernador bonaerense no registra aproximaciones hacia la izquierda, sino acercamientos a referentes como Santiago Cúneo o Guillermo Moreno. «Si me muestran algún gesto de Kicillof hacia la izquierda o hacia la cintura izquierda se lo agradecería, porque no viene siendo lo que hace», señaló la dirigente.
En esa línea, contrapuso la estrategia de la izquierda con el perfil del Ejecutivo provincial. «Todos los gestos que viene dando Kicillof son de una moderación absoluta casi extrema». A continuación, remarcó: «Así como yo me puse el ‘moderada nunca’ como mote, me parece que Axel Kicillof a medida que se acercan las elecciones se está poniendo moderado siempre«.
Asimismo, descartó cualquier convergencia al asegurar que «no hay ninguna posibilidad de confluir con el peronismo». Sostuvo que el partido quedó agotado tras la gestión de Alberto Fernández.
El análisis de la imagen positiva y la construcción política
Respecto a los sondeos de opinión pública —entre ellos una encuesta de Atlas Intel— que la ubican al frente del ranking de imagen positiva entre los líderes políticos del país, Bregman sostuvo que el resultado «no es un reconocimiento personal, sino que es un reconocimiento colectivo» a la confrontación contra las políticas oficiales. En contraposición, criticó a otros sectores opositores por pactar acuerdos institucionales en la Ciudad de Buenos Aires y en el plano nacional.
Además, la dirigente cuestionó los análisis que matizan el valor electoral de las encuestas. «Es un llamado al consultor argentino: qué originalidad eso de que imagen no es voto, porque cuando es alguien de derecha nunca lo dicen». Asimismo, afirmó que la prioridad de su espacio radica en organizar la simpatía popular en más de 200 comités de base, convocar a la marcha del 19 de septiembre y consolidar una fuerza política de la clase trabajadora frente a las «fórmulas vacías» de la oposición tradicional.
