Natalia Oreiro se convirtió en madre en 2012 con el nacimiento de Merlín Atahualpa, el hijo que tiene con Ricardo Mollo. A sus 14 años, el adolescente crece en un contexto en el que las redes sociales y los modelos de belleza que imperan pueden afectarlo seriamente. En este marco, la actriz se sinceró respecto a la crianza del joven.
«Cada vez hay más culto hacia cómo debería ser la belleza, sobre todo por las redes sociales y los filtros. Hay una deformación y los que trabajamos en los medios le hacemos mucho daño a la juventud que todavía no tiene la corteza prefrontal desarrollada y tiene su autoestima yendo y viniendo. Un comentario feo te puede poner muy vulnerable», declaró en una entrevista en revista Gente.
Ante este panorama, la cantante aseguró que una de las claves para apuntalar a los más pequeños es fortalecer su seguridad personal. Asimismo, Oreiro definió a Merlín como una chico que no está exento de las generales de la ley. «Siento que es único porque es el hijo que tengo y me pasa todo por primera vez, pero tiene las mismas inquietudes que cualquier chico de 14 años», reflexionó.
«Está saliendo a ver el mundo, está muy amiguero, es curioso y le gusta mucho leer. Principalmente le gusta mucho estar con su grupo de amigos y amigas, que son preciosos», detalló la esposa del líder de Divididos.
La tajante decisión que tomó Natalia Oreiro con su hijo
Una de las cuestiones más llamativas de la crianza del hijo de Natalia Oreiro es el uso de la tecnología. «Con las familias más cercanas hicimos acuerdos para retrasar lo máximo posible el uso del celular, pero siempre dándoles herramientas para entender por qué«, se sinceró.
«Primero está bueno que tengan teléfonos simples, para llamar o mandar mensajes. Lo demás ya llegará«, señaló la artista respecto a la posibilidad de entregarle un smartphone a Merlín Atahualpa.
