(BUENOS AIRES).- “Lo que callamos las pechugonas: que la costura de supuestamente abajo de las tetas nos quede en la mitad de la teta. No va a existir ese top o body que encaje bien. Es así. Toca amigarse con la costura a media teta” —dijo Nati Jota, quien explicó en una historia de Instagram publicada el 1 de septiembre que las prendas ajustadas no le calzan bien por su busto prominente.
La historia incluía una foto frente al espejo de un ascensor, en la que la conductora mostró el conjunto que llevaba. La combinación estaba formada por un top de encaje, una pollera de cuero negra con tachas y un blazer a cuadros. La ropa quedó en segundo plano frente a la reflexión sobre las dificultades que atraviesan las mujeres con mucho busto al momento de elegir prendas.
La costura que debería ubicarse debajo del pecho, explicó la comunicadora, termina a la altura de la mitad de la mama. Nati Jota sostuvo que ningún top o body logra adaptarse por completo a esa forma del cuerpo y planteó que las mujeres pechugonas deben acostumbrarse a ese problema de calce. La publicación llevó justamente esa etiqueta y fue presentada con ironía.
El antecedente de la reducción mamaria
La reducción de pechos de Nati Jota ocurrió en octubre de 2018. En aquel momento, contó que había pasado de tener “ciento y pico” a 96, en referencia al tamaño que tenía y al que esperaba alcanzar después de la operación. La decisión también estuvo vinculada con las dificultades que encontraba para conseguir ropa adecuada y con el modo en que otras personas reparaban en su cuerpo.
La mirada ajena sobre su aspecto volvió a aparecer en 2021, cuando expuso el mensaje de un seguidor que había escrito: “Muchas estrías en las tetas”. Nati Jota respondió que durante su adolescencia se había sentido muy acomplejada por esas marcas y que usaba bikinis para cubrirlas. “¡Qué comentario del orto! Decí que soy tan fuerte ahora que ya no me importa”, expresó entonces.
El video en bikini que publicó en enero de 2021 también generó comentarios sobre su cuerpo. En esa oportunidad, Nati Jota escribió: “Subo un video en bikini y los mensajes criticándome el cuerpo no se hacen esperar. Justo cuando creía que estaba más segura de mí misma… Ahora me encuentro cosas nuevas que no me jodían. Gracias”. La reflexión apuntó a la presión de mostrarse siempre segura y conforme con la propia imagen.
El descargo más reciente sobre su apariencia ocurrió a fines de agosto de 2026, cuando habló en Instagram de los comentarios que recibe al mostrarse sin maquillaje. La conductora de Olga contó que le angustia que le digan que tiene cara de cansada cuando, en realidad, simplemente está al natural: “Es mi cara. Soy así. La otra es la que no es. Entonces, me angustia un poco”. La frase sobre la ropa se sumó a una serie de publicaciones en las que Nati Jota expuso cómo lidia con las observaciones sobre su cuerpo, sus estrías y su rostro.
