(BUENOS AIRES).- “Le pregunté por su hijo Agustín y me dijo que ya no se hablaba con él”, dijo Baby Etchecopar. El Negro González Oro murió a los 74 años y pasó su último tramo de vida en Punta del Este, Uruguay.
Baby Etchecopar contó esa conversación en una entrevista con “Infama” (América), una de las últimas comunicaciones telefónicas que mantuvo con el periodista. La información disponible no precisa por qué se interrumpió el vínculo entre Agustín y su padre. Los antecedentes mencionan la distancia geográfica y los baches que la actividad profesional había generado en la relación, pero no los presentan como una causa comprobada del corte. Tampoco registran una explicación de Agustín ni su presencia en Uruguay durante los últimos días.
El deterioro de salud y la depresión formaban parte del cuadro que atravesaba el Negro González Oro en el tramo final. El distanciamiento con su entorno familiar más directo aparecía asociado a esa angustia, aunque no se describen una pelea específica, una fecha de quiebre ni el motivo concreto por el que dejó de hablar con su hijo. Baby Etchecopar sostuvo que el periodista estuvo acompañado hasta el final por amigos y personas que se ocuparon de asistirlo.
Agustín era el único hijo biológico del Negro González Oro, fruto de su relación con Estela, su exesposa. La pareja se separó cuando él tenía apenas dos años y, con el tiempo, la intensa actividad profesional del periodista generó baches en el vínculo cotidiano. Agustín se radicó en Inglaterra, mientras el periodista había contado que la distancia con sus hijos le pesaba y que durante la pandemia le afectó no poder estar cerca de ellos.
Pablo era hijo de Armando, hermano de González Oro, pero el periodista comenzó a criarlo cuando tenía alrededor de 14 años. El vínculo fue presentado como paterno-filial: Pablo lo llamaba padre y González Oro sostenía que ocupaba el mismo lugar afectivo que su hijo biológico. En los últimos días, Baby Etchecopar dijo: “Sé que uno de sus hijos Pablo (su sobrino) estuvo una semana, acomodó algunas cosas y se fue”.
Punta del Este fue también el destino laboral de Pablo durante esa etapa. “Después me enteré que Pablo había estado una semana pero se había ido por trabajo a Punta del Este porque tiene un restaurante”, explicó Etchecopar. El dato permite distinguir la situación de ambos vínculos: Agustín no aparece mencionado en el relato sobre la asistencia, mientras Pablo sí estuvo allí de manera breve. El Negro González Oro quedó sostenido principalmente por su círculo íntimo de amigos y cuidadores.
González Oro había reducido en 2023 su ritmo de trabajo en Uruguay para dedicar más tiempo a su familia, porque sentía que su profesión le había hecho perder momentos con sus seres queridos. Ese intento de acercamiento convivió con la distancia geográfica y el quiebre con Agustín. Las revelaciones de Baby Etchecopar se conocieron el 27 y el 28 de septiembre de 2026, pocos días después de la muerte del periodista. Con la información disponible, la razón por la que el hijo no le hablaba y su ausencia de los últimos cuidados no están establecidas: solo está confirmado que no había diálogo entre ambos.

