(BUENOS AIRES).- “Yo no elegí a la radio, la radio me eligió a mí”, dijo Oscar González Oro. El Negro González Oro murió a los 74 años el 25 de septiembre de 2026. Con su muerte, la radio perdió una de sus voces más reconocibles.
Oscar González Oro nació el 16 de octubre de 1951 en Mendoza. Era hijo de Ricardo, director del banco de su ciudad, y de Tita, ama de casa, y nieto de María Luisa, su abuela materna, maestra de escuela. A los 11 años se mudó obligadamente a Buenos Aires. “Estaba realmente enojado y estuve seis meses casi sin hablar con mi padre”, recordó sobre ese traslado. Su primer domicilio porteño fue en 25 de Mayo y Tucumán, en un edificio antiguo del microcentro.
Antonio Carrizo, Héctor Larrea, Juan Carlos Mesa y Cacho Fontana fueron sus referentes radiales. Oscar González Oro los recordó así: “Antonio Carrizo, el tipo más culto que escuché; Héctor Larrea que me divertía mucho; Tenis de mesa con el Gordo Juan Carlos Mesa, Cacho Fontana, ni más ni menos”. También explicó: “Yo no elegí a la radio, la radio me eligió a mí”.

La estación Radio de Cuyo fue su inicio informal en el medio, donde pasó música. Después trabajó en Playa Verde, una emisora de Pinamar cuyo estudio estaba en el piso 22 de la Torre del Sol. A comienzos de los años 90 condujo Usted, nosotros, y la noche y entrevistó al entonces presidente Carlos Menem, que había unido Olivos con Pinamar en tiempo récord piloteando una Ferrari. Luego pasó a la madrugada de Radio del Plata, hasta que Daniel Hadad lo convocó para Radio 10.
Radio 10 lo tuvo como número uno durante 16 años. Con El oro y el moro, el Negro González Oro se convirtió en una de las voces más reconocibles de la radiofonía del siglo XXI y aportó “dale gas” a la historia de las muletillas célebres. Su mirada sobre el oficio quedaba resumida en una frase: “No basta leer diarios y portales, tienen que ser cultos. Hay que nutrirse, porque a veces escucho cosas que dan vergüenza”. Sandro lo llamaba como un oyente más y Tita Merello le soltaba un consejo al pasar.
Sus hijos fueron Agustín, el hijo biológico de su relación con su exesposa Estela, y Pablo, hijo de su hermano Armando, a quien crió como un hijo del corazón. Pablo reside en España y Agustín en Inglaterra. En agosto de 2020 inició los trámites para radicarse en Uruguay, motivado por las restricciones de la pandemia en Argentina, y vivía en Punta del Este, desde donde hacía su programa en Rivadavia. A comienzos de 2021 anunció su retiro del periodismo, aunque luego volvió con un ciclo de entrevistas en El Observador de Uruguay y se repartió entre Nosotros a la mañana y la dirección artística de Rivadavia.

La despedida formal llegó en marzo de 2021, con un programa especial de La vida misma, un diálogo con oyentes, amigos, famosos y colegas. Pablo le dijo: “Ahora a ser un poco egoísta… Ya te prestamos demasiado a la gente. Empieza una nueva etapa a disfrutarla”. Agustín sumó: “Estoy acá para darte la bienvenida. Te esperamos con los brazos abiertos”. Oscar González Oro resumió ante sus hijos el sentido de su recorrido: “Todo lo que hice en la vida es para que ustedes estén orgullosos de mí”. La muerte del Negro González Oro deja un poco huérfana a esa comunidad de oyentes, que lo recordará a través de una voz ligada para siempre a la radio argentina.

