La historia familiar de Benjamín Vicuña no ha sido para nada sencilla. El chileno es es el menor de cuatro hermanos del matrimonio de Juan Pablo Vicuña Parot e Isabel Luco Morandé. Sin embargo, todo se rompió cuando sus padres decidieron separarse cuando el actor era solo un niño. Años después su mamá rehizo su vida y se casó con Oussama Aboughazale, un empresario que cambió la realidad de la familia.
La interna estalló en 1986, cuando Juan Pablo e Isabel se divorciaron tras estar casados durante 16 años. Después de la ruptura, el papá de Benjamín siguió cumpliendo con sus obligaciones a nivel económico, aunque mantuvo una relación distante con sus hijos por varios años. De hecho, el propio artista confesó que estuvieron largos períodos sin verse ni hablarse.
Sin embargo, todo se modificaría con la llegada del multimillonario de origen palestino a la vida de Isabel Luco Morandé. En 1992, la mujer volvió a apostar por el amor y se se casó con Oussama Aboughazale cuando Vicuña tenía 13 años.
La nueva vida de la familia de Benjamín Vicuña
La realidad económica de la familia de Benjamín Vicuña se transformó radicalmente con la llegada de Oussama Aboughazale. El padrastro del intérprete trasandino es dueño de una de las tres empresas fructícolas más importantes de exportación a nivel internacional.
«Es una persona que viaja mucho y que está muy pendiente de sus negocios», contó la periodista Mariela Sotomayor. Su actividad empresarial está vinculada a Del Monte, un gigante que factura más de 4.000 millones de dólares y cuyos productos llegan a supermercados de más de 80 países.
Como si esto fuera poco, Aboughazale tiene negocios inmobiliarios y se dedica a la crianza de caballos árabes. En este sentido, es propietarios de un criadero y centro de monta en Pirque, a pocos kilómetros de Santiago de Chile, además de tener un establo en Estados Unidos.


