(BUENOS AIRES).- “Es alegría lo que buscamos darle a la gente y sobre todo hacerla sentir acompañada”, dijo Oscar González Oro. El Negro González Oro murió este viernes en Punta del Este a los 74 años. El conductor y locutor vivía en esa ciudad uruguaya desde agosto de 2020, cuando se instaló allí durante la pandemia de coronavirus.
Oscar González Oro nació en Mendoza el 16 de octubre de 1951. Fue hijo de Ricardo y de Tita, y hermano de Pedro, Ricardo y Armando. De chico quería ser cantante y, si no, concertista de piano, un instrumento que había empezado a estudiar de niño. Durante un verano de su adolescencia, lo invitaron a pasar música en Radio de Cuyo, su primer contacto con la radio.
El Negro González Oro condujo en 1989 un programa nocturno en FM Playa Verde, en Pinamar. Después fue productor en Radio Del Plata y llegó a conducir allí el horario de medianoche. En los primeros años de la década del noventa, una oyente lo reconoció al aire: Tita Merello. “Negrito, quiero hablar con vos”, le dijo, y después agregó: “No me interrumpas. Quiero decirte que tenés una luz especial y una voz divina. Aprovechala”.

Daniel Hadad lo convocó en 1998 para formar parte de Radio 10. El oro y el moro debutó el 4 de enero de 1999 y estuvo al aire durante 15 años, hasta 2014. El programa llegó a reunir alrededor de un millón y medio de oyentes cada mañana en el país, con 700.000 solo en el AMBA. Compartió el estudio con Eduardo Feinmann, Laura Ubfal, Fernando Carlos y Claudio Zin, y convirtió “¡Dale gasss!” en su frase más reconocida.
La televisión amplió el recorrido del Negro González Oro con Polémica en el bar, Cotidiano, Posdata, Noches negras y Los unos y los otros; su último trabajo fue Nosotros a la mañana, en El Trece. En 2005 grabó un disco con canciones que cantaba al aire y recibió el carnet de locutor del ISER “por la trayectoria”. En 2009 publicó Radiografía de mi país. La Argentina que me duele y dijo: “Lloré, me reí, me angustié; sentí todo lo que sentí en mi vida”. También fue tentado por Mauricio Macri para ser candidato a senador, pero rechazó la oferta: “Lo pensé, hablé con amigos de todo nivel. Después con mi familia, mis hijos. Lo llamé a Mauricio, le agradecí y le dije que no. Me parece que es un riesgo enorme”.
Oscar González Oro se casó con Estela y tuvo a Agustín; además crió a Pablo, el hijo de su hermano Armando. “Los dos me dicen ‘papá’”, contó sobre ambos. Pablo y Agustín viven en Europa y se dedican a la gastronomía y a la música, respectivamente. En 2016, González Oro contó que estaba en pareja con “Tato” Cabrera, un periodista uruguayo, y después de separarse definió esa etapa así: “Fue un año de autorizarme, un año de cambios, sin dudas”.
La cirugía a corazón abierto de 2017 incluyó tres bypass y una conexión a una bomba extracorpórea. “Escuché mi torrente sanguíneo, conozco mi música interna. Ahí aprendí que alguien me inventó, que es perfecto el organismo, que existe un Dios”, contó. En los últimos años había empezado a escribir una novela, Fecha de vencimiento, que quedó inconclusa. Decía que no le tenía miedo a la muerte y que a veces la deseaba “por curiosidad”. Sobre su legado, sostuvo: “Quizás, dentro de tres generaciones, mi nombre van a ser palabras sin sentido, pero sé que he acompañado a generaciones de hombres y mujeres que crecieron escuchándome en la radio”.

