ESPECTÁCULO

112 minutos de suspenso: la película que rompe récords en Netflix

 

Un thriller de encierro y amenaza sobrenatural que conquistó a la audiencia pese a la baja aprobación de la crítica.

 
Netflix
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(BUENOS AIRES).- “Es la peor pesadilla de una familia común”, definió Louis Leterrier. Netflix convirtió a La última casa en un fenómeno global: la película alcanzó 27,5 millones de visualizaciones en sus primeros tres días y llegó al número 1 de la plataforma en 84 países.

La última casa se estrenó en Netflix el 7 de agosto de 2026 y es un thriller que combina suspenso, ciencia ficción, terror y elementos sobrenaturales. Louis Leterrier dirige la película, protagonizada por Wagner Moura y Greta Lee, mientras que el guion fue escrito por Matthew Robinson. La producción dura 112 minutos y completa su elenco con Gabriel Barbosa, Emma Ho, Noah Alexander Sosnowski y Riley Chung.

La familia Delgado ocupa el centro de la historia. Ann y Jason Delgado atraviesan una situación inexplicable junto a sus hijos, Ruth y Graham, en las afueras de Seattle, hasta que una fuerza invisible sella las puertas y las ventanas de su casa. El encierro no se limita a ellos: el resto del vecindario queda atrapado bajo el mismo confinamiento y sin una salida evidente.

El exterior suma una amenaza que la familia no puede interpretar. La lluvia cae sin tregua y unas siluetas aparecen alrededor de la propiedad; con el avance de la trama, los personajes descubren que presencias alienígenas los mantienen cautivos. Los días se convierten en semanas y después en años, mientras el agua y los alimentos escasean. Los Delgado deben racionar los insumos, improvisar cultivos dentro de la vivienda y resistir el desgaste del aislamiento.

Wagner Moura explicó por qué la premisa lo atrajo desde el comienzo: “Me intrigó mucho la idea de despertarse un día y estar físicamente encerrado en tu casa, sin siquiera entender por qué”. La película lleva esa idea hacia la convivencia extrema de cuatro personas obligadas a compartir durante años el mismo espacio, sin contacto con el mundo exterior y bajo una amenaza que no comprenden. Moura también sostuvo que “la trama evolucionará de formas que el público sin duda no esperará, pero eso es lo que hace que esta película sea tan interesante”.

Kevin Jenkins creó un escenario preparado para transformarse junto con los personajes y dejar visibles las huellas del paso de los años. Los ambientes, los electrodomésticos y los juguetes fueron pensados para mostrar el deterioro provocado por el aislamiento. Leterrier filmó buena parte de la primera etapa en película de 35 milímetros, con una estética vinculada a las películas familiares de Steven Spielberg y Amblin. El director explicó: “Intenté que todo fuera práctico. Construimos una casa real y todo un vecindario en el plató. Y a medida que la película evolucionaba, la casa también. Así que fue muy técnico y muy difícil, pero disfruté cada segundo. Ahora que hemos terminado me encanta. Todos los días, el reparto y el equipo se miraban y decían: ‘Uf, esto sí que es duro’”

Las valoraciones de Rotten Tomatoes e IMDb quedaron por debajo del rendimiento de audiencia. En Rotten Tomatoes, La última casa recibió 27% de aprobación de la crítica especializada y 29% del público, aunque esa recepción no frenó su expansión: después de ser número 1 en 84 países, llegó al primer puesto en 90. La película está disponible en Netflix desde el 7 de agosto, con una historia de encierro, supervivencia y amenaza sobrenatural.