(BUENOS AIRES).- “Es fácil sentir que hay una distancia que duele aunque nadie lo dice en voz alta”, aseguró Catherine Fulop en un video publicado en Instagram. Catherine Fulop explicó cómo vive su primer tiempo como abuela de Gia, la hija de Oriana Sabatini y Paulo Dybala, quienes se convirtieron en padres por primera vez en marzo, en Italia.
El video mostró a la actriz venezolana conmovida frente a la cámara de su celular. Fulop contó que la llegada de una nieta también implica adaptarse a pautas definidas por los padres. “Uno se convierte en abuelo y empieza a entrar a un mundo nuevo lleno de reglas nuevas, reglas que tu no pusiste”, expresó Catherine Fulop.
Las decisiones sobre la crianza aparecen en cada momento que comparte con la beba. “Qué no, qué si, que a qué hora duerme, que a qué hora no duerme, que cuánto come, que no come, que sí, que no… ¡Todo eso!”, relató. La actriz enumeró así los límites y horarios que debe considerar cuando busca acercarse a su nieta.
El pedido de autorización también se convirtió en una novedad para Fulop. “Y es una sensación rara de tener que estar pidiendo todo el tiempo permiso por algo que uno creía que era algo que estaba dado por sentado”, reconoció. La frase expuso el cambio en la relación con Oriana Sabatini, que ahora ocupa por primera vez el lugar de madre y define junto a Dybala las pautas para Gia.
La distancia que describió Fulop no fue presentada como una ruptura, sino como una sensación dolorosa dentro de una dinámica familiar nueva. “Es fácil sentir que hay una distancia que duele aunque nadie lo dice en voz alta”, aseguró. La actriz también señaló que la tarea consiste en conservar las ganas de estar cerca, incluso cuando ya no puede acompañar a su hija de la misma manera que antes.
El vínculo con los hijos, planteó Fulop, cambia cuando ellos se convierten en padres. “También está interesante mirar esas nuevas reglas de otro modo: que no son un rechazo, es el maravilloso y simple hecho de que tu hija o tu hijo están ocupando por primera vez su lugar de ser papá o mamá”, explicó. Desde esa mirada, las decisiones de Oriana Sabatini no significan que su madre quede afuera de la familia, sino que marcan una nueva forma de participar.
La reflexión terminó con una aceptación del lugar que ahora debe ocupar. “Ya no eres mamá, eres abuela. Así que el que nos damos cuenta de esto es empezar a despedirse de esa abuela que imaginamos que seríamos y darle paso a un nuevo vínculo, a unas nuevas reglas y a una nueva forma de amar, de amar sin medida”, concluyó Catherine Fulop. El 19 de abril, cuando Oriana cumplió 30 años, Fulop ya había destacado que era su primer cumpleaños como mamá de Gia y había compartido una foto inédita de su infancia.
