(BUENOS AIRES).- Racing recibió un parte médico con luces y sombras que complica todavía más la semana de Juan Pablo Vojvoda. El cuerpo técnico confirmó que Ezequiel Cannavo no arrastra una lesión muscular, sino que solamente presenta fatiga, mientras que Juan Barinaga sufrió un desgarro y Matías Pérez quedó descartado por un esguince de tobillo para el compromiso del viernes. La información fue comunicada por Tomás Dávila y llegó horas después de la derrota 2-1 ante Huracán, que dejó a La Academia en el último lugar de la Zona B del Torneo Clausura.
La novedad sobre Cannavo es la única que permite cierto alivio dentro de un panorama delicado. El lateral había encendido las alarmas al abandonar el partido frente al Globo con molestias, aunque los estudios descartaron un daño muscular. La intención del cuerpo médico es esperar hasta el viernes para determinar si está en condiciones de volver a competir.
La situación de Barinaga es completamente diferente. El defensor sufrió un desgarro en el recto anterior derecho y deberá afrontar un período de recuperación. Su caso tiene un dato duro: había ingresado justamente por Cannavo durante el encuentro ante Huracán y allí tuvo su debut con la camiseta de Racing, un estreno que quedó opacado por la lesión.
A esa baja se suma la de Matías Pérez, quien sufrió un esguince en el tobillo derecho y ya aparece descartado para el viernes. El defensor había jugado los 90 minutos ante Huracán, sin que su salida del campo anticipara la lesión.
Una defensa remendada y un DT en la cuerda floja
Con Barinaga desgarrado y Pérez descartado, Vojvoda deberá modificar al menos una parte de la última línea aunque Cannavo llegue al partido, y tendrá poco margen para encontrar soluciones en los entrenamientos previos. La última línea sufrió los golpes justo cuando el equipo menos puede perder piezas.
El contexto deportivo hace todo más sensible: Racing ganó apenas uno de sus nueve partidos en el campeonato, con seis derrotas y dos empates, resultado que lo mantiene hundido en el fondo de la Zona B. En ese escenario, cualquier ausencia pesa todavía más para un plantel que necesita respuestas inmediatas.
A la crisis futbolística se le suma la incertidumbre: la continuidad de Vojvoda al frente del equipo quedó bajo discusión después de la derrota ante Huracán. El viernes, cuando se defina la presencia de Cannavo, el entrenador tendrá que presentar una defensa rearmada en plena pelea por su propio cargo.
