(BUENOS AIRES).- “Eso pasa porque el hincha de Boca es pasional, más insoportable”, sostuvo Ricardo Gareca al explicar por qué, a su entender, Boca genera una antipatía que River no provoca de la misma manera. La definición forma parte de su mirada sobre la rivalidad que conoce desde los dos lados, como jugador formado en Boca y con un paso posterior por River.
Ricardo Gareca sostuvo que no conoce a nadie que simpatice con Boca y diferenció la relación que otros hinchas tienen con River: “No conozco a nadie que simpatice con Boca, los que no son de Boca son de su equipo y anti Boca. Hay hinchas de otros clubes que simpatizan más con River”. Después completó su explicación: “Eso pasa porque el hincha de Boca es pasional, más insoportable. Eso genera antipatía”.
La historia de Gareca explica el lugar desde el que formuló esa comparación. Llegó a Boca de chico, después de que su padre lo llevara durante dos años a probarse en el club. Allí se formó hasta llegar a Primera y debutó con la camiseta xeneize; más tarde vistió la de River, en uno de los pases que más heridas dejó en la rivalidad.
El pase de Ricardo Gareca a River ocurrió en 1985, en medio de la profunda crisis económica que atravesaba Boca. El delantero pasó directamente junto a Oscar Ruggeri, una decisión que quedó marcada como una de las grandes heridas de su relación con el hincha xeneize. Gareca contó que, cuando se concretó la transferencia, ambos pensaban que los iban a “matar”.
El pase de 1985 y los contactos con Boca
El paso de Gareca por River fue breve: duró apenas unos meses antes de que continuara su carrera en Colombia. Con el tiempo, explicó que aquella salida estuvo condicionada por la situación económica de Boca y admitió que, si pudiera volver atrás, analizaría aquella decisión de otra manera.
Daniel Angelici intentó contratar a Gareca como entrenador cuando era presidente de Boca. El técnico estaba entonces comprometido con la Selección de Perú, por lo que esa posibilidad no se concretó. Durante la gestión de Riquelme también hubo un contacto, aunque Gareca aclaró que no fue para ofrecerle el cargo de técnico.
Riquelme llamó a Gareca para consultarle por los futbolistas peruanos Zambrano y Cueva. “Román me llamó para preguntarme por Zambrano y Cueva”, contó el exjugador sobre aquella conversación, que se produjo cuando el actual dirigente estaba interesado en esos jugadores. Gareca recordó que fue la primera y última vez que hablaron.
