BOCA JUNIORS

Ricardo Gareca explicó por qué nunca le pidió perdón a Boca y sorprendió a todos

 

El experimentado entrenador analizó los motivos de su polémica transferencia en 1985 junto a Oscar Ruggeri. La crisis institucional del club xeneize, la postura frente a los insultos de la tribuna y el motivo por el cual eligió no pedir perdón.

 
Ricardo Gareca
Ricardo Gareca

En una extensa entrevista concedida a Diario Olé, Ricardo Gareca volvió a abordar uno de los capítulos más controvertidos de la historia moderna del fútbol argentino. Se trata de su traumático traspaso directo de Boca Juniors a River Plate en 1985 junto a Oscar Ruggeri. Así, a sus 68 años y con una amplia trayectoria como director técnico en clubes y selecciones de América del Sur, el Tigre reflexiónó sobre las severas consecuencias que dejó aquella decisión en la hinchada xeneize. Además, explicó los motivos de fondo que lo llevaron a cruzar la vereda hacia Núñez.

El experimentado entrenador contextualizó las extremas condiciones en las que se produjo su salida del club de La Ribera en medio de una huelga de futbolistas sin precedentes. «Hablar de ese Boca, de esa actualidad, que no pagaba, que todo el plantel estaba ocho meses sin cobrar, que Ruggeri y yo estuvimos dos años sin contrato, no lo cree la gente», remarcó el Tigre al rememorar la profunda quiebra económica que atravesaba la institución en aquellos años de la década del 80. En esa época, las prendas de entrenamiento escaseaban. Por tanto, los números impresos en la vestimenta oficial solían desfasarse en pleno partido.

A pesar de las promesas dirigenciales de la época y de ofertas procedentes del exterior, la falta de cumplimiento contractual precipitó el desenlace. «Nosotros que éramos pibes buscábamos no solamente trascender, sino también una posición económica. Si River nos dio diez pesos, Boca nos daba cinco, y Ruggeri y yo nos quedamos, pero después vinieron todos los cheques para atrás», confesó sobre el quiebre definitivo con la cúpula que encabezaba la entidad de La Ribera.

Gareca (izquierda) y Ruggeri (derecha) cuando jugaban en Boca

¿Por qué no pidió disculpas a Boca?

A pesar de haber sido blanco de graves insultos y banderas hostiles durante décadas por parte de la parcialidad xeneize, Gareca sostuvo una postura de comprensión hacia el enojo del simpatizante sin caer en arrepentimientos mediáticos. «¿Las disculpas sabés cómo las hago yo? A través del respeto. Jamás me metí con el hincha de Boca, jamás lo cuestioné, jamás le hice un ademán. Ellos fueron duros conmigo y yo los entiendo», sentenció con firmeza el ex DT de Vélez.

Tras una efímera etapa con la camiseta de la Banda y su posterior migración al América de Cali, el actual DT cerró aquel capítulo con la certeza de haber actuado en defensa de sus derechos laborales. Es decir, lo hizo en el momento de mayor zozobra de su trayectoria profesional.