(BUENOS AIRES).- “Estoy en Boca, no miro lo que hacen los demás”, afirmó Riquelme al referirse a la inversión de River en el mercado de pases. Boca mantendrá su planificación y no la modificará para responder a los cerca de 70 millones de dólares que River destinó al armado de su plantel.
La postura de Riquelme surgió frente al debate sobre si Boca debía responder con nombres de renombre al movimiento de River. El presidente del club planteó que el análisis debe partir de las necesidades propias y de los refuerzos ya incorporados, no de la cifra invertida por el rival. River continúa moviéndose en el mercado para reforzar su plantel, mientras Boca sostiene el rumbo que definió.
El mercado de Boca de hace un año fue el antecedente que Riquelme utilizó para explicar su posición. “Hace un año trajimos siete refuerzos hasta que ustedes coincidían que era uno de los mejores mercados de pases en mucho tiempo en Boca”, recordó el dirigente. En ese período, mencionó a Agustín Marchesín, Rodrigo Battaglia y Alan Velasco entre las incorporaciones que habían recibido una valoración inicial positiva.
Los resultados de aquel equipo modificaron esa evaluación inicial. Riquelme explicó que “A los pocos meses compitió y no pudo ganar y no, ‘le falta este, este y este’”, una frase con la que describió el pasaje desde los elogios al mercado hasta las críticas y los nuevos pedidos de refuerzos. La secuencia, para el presidente, muestra que sumar nombres no asegura por sí mismo la obtención de títulos.
Las incorporaciones que Boca defiende
Leandro Paredes fue la incorporación que Riquelme destacó de manera especial en el mercado actual. El mediocampista regresó a Boca después de su paso por Europa y, de acuerdo con la explicación del presidente, colaboró para concretar la vuelta. “Pudimos traer a Paredes, él ayudó a venir y estamos felices”, afirmó Riquelme. La llegada fue presentada como una incorporación de jerarquía dentro de la planificación propia.
El resto del mercado actual quedó compuesto, en la enumeración de Riquelme, por Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia. “Ahora hemos traído a Montero, a Lozano, a Villa y Valencia. Los refuerzos son buenos”, sostuvo Riquelme. La lista forma parte del argumento con el que el presidente defendió el plantel que Boca ya armó, sin plantear que deba igualar el gasto de River.
La planificación de Boca se apoya, de acuerdo con la postura de Riquelme, en la evaluación de su propio plantel y de sus necesidades. El presidente rechazó convertir el mercado en una competencia de nombres o de dinero con River y defendió las incorporaciones realizadas. Mientras River continúa moviéndose, Boca sostiene la estrategia actual y confía en los refuerzos que ya llegaron.
