(BUENOS AIRES).- “Hasta el último día. Creemos que tenemos un buen plantel, pero si aparece alguna oportunidad que algún jugador pueda venir a ayudar y darle algo más a lo que tenemos, siempre vamos a estar ahí, pendientes”. La frase la dijo Juan Román Riquelme, presidente de Boca, y deja en claro que el mercado de pases del club todavía no se cerró. A pesar de haber incorporado al arquero Álvaro Montero, al lateral derecho Leandro Lozano y al extremo Sebastián Villa, la dirigencia xeneize mantiene la guardia alta hasta el cierre del libro.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena ya hizo su pedido: quiere un centrodelantero. El panorama ofensivo se complicó porque Adam Bareiro y Milton Giménez están lesionados, y Miguel Merentiel no atraviesa su mejor versión, más allá de haber convertido el gol del triunfo 1-0 ante O’Higgins por la Copa Sudamericana. A eso se suma que el club llegó a un acuerdo con Edinson Cavani para interrumpir su contrato, lo que achicó todavía más las variantes en ataque.
Riquelme puso una condición concreta para que llegue otro refuerzo: “solamente irán detrás de un refuerzo si es que se concreta una salida”. La llave está en el futuro de Exequiel Zeballos: el delantero tiene una oferta formal de Napoli y su posible transferencia destrabaría el último movimiento del mercado. Si el Changuito se queda, el presidente considera que el plantel ya está completo.
“Hasta el último día. Creemos que tenemos un buen plantel, pero si aparece alguna oportunidad que algún jugador pueda venir a ayudar y darle algo más a lo que tenemos, siempre vamos a estar ahí, pendientes”, insistió el máximo ídolo boquense en una entrevista con Olé. Con esa definición, dejó abierta la chance de sumar sin apuro, pero sin descartar nada.
En la misma charla, Riquelme también palpitó las elecciones presidenciales de Boca, previstas para diciembre de 2027. “Ahora me toca estar en este lugar. Y esto es poder decir que mi vida es una maravilla. Porque tener que estar acá, tener la responsabilidad de intentar ayudar al club y hacerlo con tanto amor, me da mucha felicidad. Así que espero poder estar por mucho tiempo”, expresó sobre una posible reelección.
El guiño político se da en una semana intensa para la gestión xeneize, que ya aseguró los tres refuerzos que había pedido Arruabarrena al inicio del receso. La deuda pendiente sigue siendo la búsqueda de un nueve, un pedido explícito del cuerpo técnico que quedó condicionado a la salida de Zeballos.
Con el libro de pases abierto hasta último momento y la mira puesta en la Copa Sudamericana, en Brandsen 805 esperan que la oferta del Napoli termine de definir el último casillero del plantel. Mientras tanto, el equipo se sostiene con lo que tiene y confía en que Merentiel recupere su mejor forma para cubrir la urgencia del gol.
